Inquisivi
Alcalde y concejales fueron golpeados
El alcalde del Municipio de Inquisivi, Wálter Calle y su familia, además Ariel Rojas e Isabel Mamani de Ramos, miembros del Concejo, sufrieron una serie de agresiones presuntamente, por seguidores de los concejales Mario Zarsuri y Asunta Pinto, según denunció la primera autoridad edil.
Calle denunció que el hecho se registró el viernes a las 14.00 horas, cuando la audiencia de recurso de Amparo Constitucional interpuesto por los concejales Rojas y Mamani, que solicitaban la restitución de sus cargos de presidente y secretario del Concejo Municipal, concluyó en la retención personal, golpiza y hasta la firma de una carta de renuncia por presuntos vecinos, algunos del lugar y otros que habrían sido contratados en La Paz, para atentar contra su seguridad.
La juez asignada a la audiencia, después de escuchar los argumentos de las partes, solicitó un cuarto intermedio para emitir la resolución, intermedio que fue aprovechado por los presuntos vecinos para iniciar la agresión tanto a los concejales demandantes como al Alcalde y su familia, entre ellos sus hijos y su chofer.
“En la mañana a las 09.30 fue convocada la audiencia para el Amparo Constitucional de los dos concejales, cuando la jueza, luego de un amplio debate, determinó un cuarto intermedio para leer la resolución, intentamos salir por la puerta del juzgado, pero nos esperaban con palos y piedras para que se dicte la resolución favorable a ellos. Nos interceptaron a los concejales y a mi familia, estaban medio borrachos, contratados, hasta había cogoteros y algunos dirigentes del cantón Inquisivi”, recordó la autoridad.
La retención, con golpizas, azotes, amenazas de quemarlos mientras se encontraban amarrados, duro hasta las 18.00 horas, perdiendo el sentido, para luego ser remitidos a un centro hospitalario de la ciudad de El Alto, siendo el más grave su hijo que se encuentra con diagnóstico reservado.
El conflicto edilicio se remonta al 17 de enero, cuando el Concejo Municipal recepcionó una carta por parte de la Contraloría General de la República, que solicitaba la suspensión o destitución del alcalde Wálter Calle, por no acatar una resolución que autorizaba el inicio de un proceso coactivo al ex alcalde Julián Coca, medida que Calle admitió como omisión involuntaria debido al olvido de su asesor legal.
Calle, frente al pedido de instancias superiores solicitó la aplicación de la Ley 2028 y del Reglamento Interno, para que se inicie un proceso en contra de él, y luego se le sancione, en caso de hallar responsabilidades.
El pedido no fue acatado y por el contrario los concejales disidentes efectuaron una sesión en el lejano cantón de Villa Patoco, donde al margen de la sesión se habría acordado la toma del ente legislativo y la sucesión del Alcalde.