Con apoyo incondicional
Gobierno pretende que se reduzca el índice nacional de desnutrición
• Autoridades fueron conminadas a trabajar por la seguridad alimentaria.
Miles de niños saben lo que es dormir sin comer algo más que un pan.
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ANF.- Los índices negativos nutricionales en Bolivia han dejado preocupado al Gobierno. El vicepresidente de la República, Alvaro García Linera, conminó al ministro de Salud, Walter Selum Rivero, a esforzarse para acabar con ese flagelo entre los niños y ofreció un apoyo incondicional para trabajar en ese sentido.
El hecho se produjo durante el lanzamiento del informe de Unicef sobre el “Estado Mundial de la Infancia 2008”.
“Hay que efectuar más esfuerzos Ministro. Estamos nosotros aquí para darle toda una mano. Usted no puede quedarse tranquilo mientras tengamos esas cifras”, le exigió el Vicepresidente, al advertirle que el trabajo será arduo para que entregue a Bolivia cifras positivas.
Le dijo que no puede descansar un solo minuto mientras se sepa que hay un compatriota en el Norte de Potosí o en la Chiquitanía con problemas de salud por la falta de alimentos. “Es nuestra obligación con la historia y los ciudadanos”, añadió García.
De acuerdo con el último informe del Programa Multisectorial Desnutrición Cero en 2007, uno de cada cuatro niños está desnutrido antes de llegar a los dos años de vida.
Eso significa que hoy cerca de 125 mil menores bolivianos de dos años no han logrado su natural crecimiento.
El estudio establece también que la falta de una nutrición adecuada entre el sector más vulnerable de la sociedad, como son los niños, hace que 47 de infantes no logren sobrevivir diariamente por falta de salud y alimentación.
Las cifras fueron las que alarmaron al Vicepresidente de la República, quien anunció, en Palacio Quemado, que un Estado no sólo debe garantizar la regulación del cumplimiento de metas, sino que tiene que responder en la atención médica, la salud, la alimentación y la protección.
Bajo esa óptica, el Presidente Nato del Congreso mencionó que esta situación hace que uno no pueda menos que estremecerse y comprometerse a que el problema no continúe.
Para ello, agregó, el tema de la nutrición para el Gobierno no es una simple política social complementaria, sino es un asunto de Estado.
“Tiene que ver con la dignidad de los bolivianos, de no permitir que un solo niño se muera porque no llegó el médico a tiempo o porque le faltó un nutriente. No seríamos dignos de mirar al futuro sí no somos capaces no solamente de conmovernos, sino de tomar acciones prácticas para impedir que eso suceda”, reflexionó García Linera.
Asimismo, aseguró que las cifras rojas desaparecerán de aquí a algunos años siempre y cuando se trabaje con la voluntad que exige este tema.
En ese marco, adelantó que la cuestión de la desnutrición es un asunto estructural para “todos los ministerios, del Estado, de compromiso de los bolivianos con los propios bolivianos”.
Por su parte, el Ministro de Salud comentó que la primera tarea será la capacitación de todo el personal y la movilización a los grupos sociales, así como la instrumentación de toda la periferia para que ellos tomen la responsabilidad sobre la desnutrición.