Inundaciones afectan a niños
En el invierno de 2007, Bolivia sufrió las peores inundaciones de los últimos 25 años. Afectaron a 400.000 personas en ocho de los nueve departamentos del país. Al menos 5.000 familias tuvieron que ser alojadas en albergues temporales y otras se enfrentaron a la amenaza de un aumento de las enfermedades infecciosas debido a la falta de agua y de una higiene adecuada.
Más de una cuarta parte de los niños y niñas bolivianos sufren, en mayor o menor grado, problemas de crecimiento como resultado de la desnutrición.
La prevalencia del VIH/SIDA es bajo según los casos registrados, pero algunos cálculos dan cifras reales mucho más elevadas. La población sigue siendo vulnerable debido a las pautas migratorias desde las zonas rurales a las zonas urbanas y a la falta de información sobre la transmisión y prevención de dicha enfermedad.
El índice de matriculación en las escuelas primarias de la red nacional alcanza el 95%, pero la calidad de la educación deja mucho que desear y sólo la mitad de los niños y niñas procedentes de las zonas rurales terminan la escuela primaria.
Grandes sectores de la población carecen de acceso a agua potable y saneamiento adecuado. Las inundaciones de 2007 no han hecho sino empeorar el problema.