IBCE critica señales “duras” contra exportaciones y pasividad al contrabando
El presidente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Ernesto Antelo López, dijo desconocer la “propuesta de reconversión” que el Ministerio de Producción y Microempresa habría presentado a los comercializadores de ropa usada del país, haciendo votos porque ésta no signifique que se extenderá el plazo para la venta de prendas que siendo donadas en países desarrollados, se internan en grandes volúmenes por contrabando para ser revendidas en los mercados informales del país, desplazando a la producción nacional, afectando los empleos de los bolivianos.
Antelo lamentó que los servidores públicos estén equivocando su accionar en materia productiva y de comercio exterior siendo que por razones políticas se ha prohibido la exportación de productos con valor agregado –como los aceites comestibles- al mismo tiempo que por razones políticas también se ha liberado la importación de alimentos que el país produce generando un desconcierto principalmente a nivel de los productores agrícolas, en su mayoría, pequeños.
“Es de esperar que estas nuevas presiones de los contrabandistas que ya torcieron la mano al Gobierno dos veces, no signifiquen que esta ilegalidad siga campeándose en Bolivia, porque sería un golpe adicional en contra de los empleos ya que el prohibir la exportación, facilitar la importación y favorecer el contrabando no significarán otra cosa que la debacle del sector productivo”.
PESIMA SEÑAL
Para el máximo directivo del IBCE, el Gobierno manda una pésima señal al acceder a peticiones de sectores ligados a los contrabandistas, primero, porque da a entender que en Bolivia todo se puede lograr a través de “presiones” y –segundo- porque no puede ser que el Ministerio que es “cabeza del sector productivo” borre con el codo lo que el Gobierno escribió con la mano, vale decir, poner coto a la comercialización de ropa usada importada en el país, que debió ejecutarse el 1 de marzo de 2008, pero que por presiones se postergó hasta fines de este mes.
DIFÍCIL DE ENTENDER
“Es difícil entender cómo se conjuga el discurso del cambio, cuando se es brutalmente duro en contra de la producción nacional, en contra de la formalidad, en contra del comercio legalmente establecido, en contra de los empleos de los bolivianos -al extremo de ofrecer a la FFAA para reprimir la exportación de aceites y otros- pero al mismo tiempo se es permisivo con el contrabando de importación, con la informalidad, contra quienes quitan empleos y con ello el pan de la boca a los bolivianos, obligándolos a irse del país para trabajar y ser explotados, casi como esclavos”.
“Es difícil entender cómo se rechaza una donación de harina de trigo que necesitamos con urgencia por 10 millones de dólares –dizque por dignidad- cuando al mismo tiempo el Gobierno se rinde ante un negocio de más de 40 millones de dólares de ropa usada donada y mayormente importada de contrabando…aparentemente para esto no funciona la dignidad”, concluyó.