Iglesia afirma que no hay avances en proceso
(ANF).- Al considerar esta semana como “decisiva en el proceso del diálogo” para superar la crisis política que vive el país, el vocero cardenalicio de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), padre Marcial Chupinagua, informó ayer a la ANF que no existen avances en torno a la agenda, menos sobre el escenario ni la fecha para propiciar el cónclave.
La Iglesia Católica consideró que esta semana será clave en el proceso de facilitación del diálogo político que encara, ante los reiterados fracasos del Gobierno, prefectos y oposición de lograr salidas concertadas a la crisis política y la polarización entre oriente y occidente que vive el país.
“No hay mayor aproximación entre los interesados, salvo las divergencias del Comité Cívico de Santa Cruz sobre la participación de monseñor Jesús Juárez”, manifestó en un breve contacto telefónico desde Santa Cruz.
El viernes 14 de marzo pasado, el Cardenal Julio Terrazas recibió al presidente Evo Morales, oportunidad en la que se definió el rol de “facilitador” del diálogo de la Iglesia Católica para reencausar el diálogo político.
Ante esta situación, el vocero de la Conferencia Episcopal Boliviana, confirmó que la solicitud no ha prosperado. “No tenemos ningún comunicado oficial de parte del gobierno, prefectos, cívicos y la oposición”, dijo.
El analista político y ex asambleísta de Unidad Nacional (UN), Jorge Lazarte, advirtió que en tanto los actores sociales del diálogo (gobierno, cívicos, prefectos y oposición), no fijen sus posiciones, se ve más lejana la posibilidad de reanudar el diálogo.
“Por más esfuerzos que realice la Iglesia en acercar las posiciones, deben ser esos actores que definan la agenda, interlocutores válidos y el escenario para este nuevo intento de diálogo”, afirmó.
Lazarte manifestó que pasaron más de 13 días, sin que las partes den señales de voluntad acercamiento, que es el primer requisito para concurrir a este cónclave.
Es más, tanto el gobierno como la oposición no definieron fecha, hora ni lugar para concretar el diálogo y mucho menos definieron a los interlocutores que podrían estar en el encuentro.