23 de Marzo de 1879
Edgar Ruiz Botello
Seguramente el 23 de Marzo de 1879 es la fecha más funesta para todas las generaciones de bolivianos, fecha en la que se concreta la más grande desgracia para Bolivia, ya que aparte de perder territorio boliviano, con las diferentes riquezas dentro de éste, como ser el yacimiento de cobre de Chuquicamata y otros, se perdió la puerta de paso hacia el Océano Pacífico y por ende la posibilidad de tener un comercio abierto, independiente y totalmente libre con todos los países de ultramar, así como el aprovechamiento de las riquezas marinas, ya que el acceso directo hacia el Océano implica tener una flota naval permanente y en continuo desarrollo con ingreso hacia todas las aguas internacionales del globo terráqueo con el aprovechamiento económico pertinente.
Todo esto le fue cercenado a Bolivia. Vanos han sido los esfuerzos diplomáticos, durante décadas, la mayoría muy inocentes, por lograr un corredor de salida libre. Existe el dicho “no se sabe lo que se tiene, hasta que se lo pierde”. Pero con el tiempo nada hemos aprendido, porque gran parte de nuestras fronteras continúan abandonadas, y es que se debe ocupar verdaderamente todas éstas, mediante la creación de polos de desarrollo acordes a las potencialidades de cada región, apoyadas con la vertebración caminera respectiva y con el pertinente asentamiento humano masivo en todos los rincones patrios, hasta lograr una densidad demográfica uniforme en todo el territorio nacional.
Así en la zona de El Mutún se debe crear un polo de desarrollo basado en el aprovechamiento del hierro. En el norte de Bolivia, uno basado en la explotación de la castaña, siringa, maderas y otros. En el oeste potosino uno sustentado en la energía geotérmica y el ecoturismo. En el sur de Bolivia se debería trabajar en la creación de una termoeléctrica para la venta de energía eléctrica hacia la Argentina, etc. El recordar esta fecha nos ayude a cuidar más nuestras fronteras y a realizar el máximo esfuerzo para lograr tener una presencia naval futura permanente y sostenible en los mares del planeta con la ayuda de algunos socios estratégicos.
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