En defensa de la soya
Hernán Zeballos H.
En los últimos meses la producción de soya ha sido atacada y, al mismo tiempo, subestimada. Primero se dijo que la soya era “alimento para cerdos” y por tanto no había que prestarle tanta atención, actualmente se ha emitido un Decreto Supremo que prohibe las exportaciones de aceite y otros derivados de las oleaginosas.
¿Esta posición es correcta?, para información de los de occidente que sólo escuchan medias verdades en esta materia y, preocupados por el bolsillo con la reciente escalada de precios de los alimentos, empiezan a incubar un sentimiento adverso a estos supuestos “empresarios malévolos” que atentan contra la economía popular. Algunas cifras se debe tener en mente para sopesar qué es verdad y qué mentira.
La contribución de Santa Cruz al desarrollo agropecuario nacional, según datos de INE –IBCE- ANAPO, es la siguiente:
En 1980, fueron sembradas 37.000 Has; el 90, 609.000 Has. El 2007 la superficie sembrada con soya, girasol y sésamo alcanzó a 1.179.900 Has, 68 % del total nacional y 70 % del departamento de Santa Cruz.
El 2006, 68,9% de las exportaciones bolivianas se concentran en minerales e hidrocarburos: gas, zinc, oro plata, aceites comestibles, tortas y harina de oleaginosas, las últimas provienen de Santa Cruz.
1990 – 2006 PIB Agropecuario SCZ incrementó de 350 a 685 millones de US$., esto es, un incremento del 96%.
Más de 1,850 millones de US$ en inversiones en la década del 90.
La torta, el aceite crudo, y el aceite refinado de soya constituyeron el 35 % del valor de las exportaciones de Santa Cruz, en el año 2006 sobre un total de 992 millones de US$. El 2007, bordearon los US$ 400 millones.
84% del volumen exportado de productos de origen agropecuario utiliza la Hidrovía Paraguay – Paraná.
Además el 2007, Santa Cruz aportó con 72% en la producción de maíz, azúcar 82% y arroz 85%.
Es evidente que estos resultados son el producto de varias décadas de trabajo, crecimiento gradual del aparato productivo y las inversiones, inteligencia y negociaciones permanentes para abrir mercados externos. Además 77% de los productores de soya son pequeños, menores a 50 Has, y en su conformación 35% son nacionales y el resto japoneses, brasileños, menonitas y otros.
Pero, mientras que la industria de la soya de Santa Cruz tiene una capacidad de molienda de 5.250 TM/día, la industria de la soya de Santa Fe en Argentina tiene una capacidad de molienda de 71.000 TM/día. En Santa Fe se concentra el 78% de la capacidad instalada de la industria argentina de la soya. Hay en esa provincia 13 plantas aceiteras con capacidades por encima de 1500 TM/día.. La industria aceitera brasileña tiene una capacidad de molienda de algo más de 96.000 TM/día (más de 17 veces de la capacidad instalada de todo el país..
En otras palabras, nuestra actividad soyera es todavía pigmea frente a Brasil y Argentina. Sin embargo, por razones políticas se apunta a destruir todo ese esfuerzo. Debido a ello de aquí a poco tendremos que importar aceite y derivados de oleaginosas de esos países. ¡Incoherencia total!