Una Constitución explosiva
José P. Meruvia
Luego de una segunda lectura del proyecto de la nueva Constitución Política elaborada por el Movimiento Al Socialismo, como persona que respeta y ama a la Patria, hago conocer a las autoridades del Gobierno y ciudadanía una percepción sobre el contenido del referido proyecto. Los principales aspectos son:
a) De los 411 artículos más de la mitad tiene fallas de fondo. Carece de una estrategia concreta y clara de lo que se desea alcanzar a mediano y largo plazo, que haga posible la unidad, bienestar y felicidad de los bolivianos. b) Es una Constitución incoherente, notablemente sectarista, racista, demagógica, electoralista y retrógrada. c) Pudiendo ayudar a las etnias en forma más efectiva, divide al país en 36 naciones. d) Intenta mantener en subdesarrollo e ignorancia al “originario indio campesino”, como lo ha bautizado, para prolongarse en el poder con el voto de ese sector que es muy frágil para el engaño. e) Subrepticiamente lleva el espíritu del socialismo marxista leninista, con parches de las constituciones cubana, venezolana, también de textos de renegados indigenistas.
En su momento sugerimos federalización en vez de autonomías, tomando como referencia los casos de Rusia, Canadá, Yugoslavia y España. Ahora creemos que ya es tarde, además el tema es delicado, vislumbrando el futuro inmediato.
Según afirmaciones, el principal causante para reactivar los sentimientos autonomistas de los hermanos cruceños sería el dirigente cocalero Evo Morales, que les quebró la paciencia con cuatro años de bloqueo a las exportaciones de productos en el Chapare, como lo hicieron dirigentes aymaras en el altiplano.
Si por azares del destino se aprueba la referida Constitución, se entregaría a Bolivia una bomba de mecha lenta y de alto poder explosivo. La lucha fratricida puede ser larga y devastadora. Las manzanas de la discordia serán: la administración de Justicia, la administración de Recursos Naturales, el minifundio, la repartija y venta de tierras, el éxodo de campesinos a las ciudades, hambre y miseria.
Por lo expuesto brevemente, sugerimos una vez más al Parlamento que antes del referéndum dirimitorio sea corregido el proyecto. El MAS tiene todavía tres años de gobierno, puede corregir en vez de poner en peligro la estabilidad política, económica y social en el país.
En concreto, el MAS puede hacer aprobar el mencionado proyecto a fuerza de propaganda. Los campesinos votarán por afinidad racial con el presidente Morales sin leer el documento. Un 80% de la población urbana tampoco leerá el proyecto de 411 artículos. A los asesores del Presidente les pedimos que desactiven la bomba, para evitar graves consecuencias.
Finalmente se debe destinar como mínimo un 5% de los ingresos por hidrocarburos o minería para la defensa de la Patria, desembolsable de un Banco con Decreto Supremo cada 15 años, exclusivamente para renovar el armamento de la FFAA. Este artículo reflejaría responsabilidad de los gobernantes para preservar la soberanía.