Cardenal condena violencia que deriva en ajusticiamiento
Santa Cruz, (ANF).- El Cardenal Julio Terrazas, condenó en su homilía de ayer, la violencia y la inseguridad ciudadana que derivaron en linchamientos porque “no van en la perspectiva de Dios”.
El Cardenal Terrazas se refirió a los hechos de violencia ocurridos en las últimas semanas en varias regiones del país, que han derivado en linchamientos y dejaron varios muertos.
“Hay cada vez más crímenes y más inseguridad en todas las zonas, como los linchamientos que no van en la perspectiva de Dios, no es posible que en una semana se protagonicen dos o más linchamientos, que llegan a nuestras casas como noticias que tienen ‘que comer’ nuestros niños, como si no hubiera dignidad, como si no tuviéramos sentido de lo humano”, reflexionó la autoridad máxima de la iglesia en Bolivia.
El Cardenal advirtió que la población está a merced de la violencia, de las provocaciones que causan muerte y dolor - sobre todo en Santa Cruz - “La violencia de los atracadores, de los que roban son actos que se deben desterrar (...)”, dijo.
Enfatizó en que el linchamiento es un mal al que hay que erradicar para que se respete de la vida, aún la de los pecadores, porque ellos son los que necesitan salvación.
“El cristiano tiene una sola manera de mirar que es la Dios, el cristiano por el bautismo tiene salud que da sentido a las cosas de la vida y a las cosas que nos pasan. El cristiano es el que sabe que nuestro Dios no es prepotente, que no amenaza, que no encarcela, que no persigue, que no abofetea o que no chicotea a los demás, sino que es el Dios de la misericordia que los quiere con la mirada limpia”, sostuvo.
Manifestó que debemos adoptar la mirada de Dios; porque si miramos con la luz del Señor tenemos que apreciar lo bueno y hermoso que se hace para ayudar a los miles de damnificados por las inundaciones, no solo aquí en Bolivia sino en gran parte de América Latina que sumergen en la tristeza a tantos miles de hermanos.
Señaló que lo que se hace en Bolivia para ayudar a los damnificados por parte de la sociedad es poco en relación a lo que llega de afuera. Sin embargo, “es hecho con sinceridad y hermandad y eso va a causar mucha más fe y esperanza en los miles de afectados”, dijo el Cardenal.