Unión Europea intenta salir de la parálisis institucional
• Buscan acuerdos para aprobar nuevo tratado Constitucional.
Manuel Barroso |
Londres, (BBC Mundo).- La Unión Europea (UE) podría salir de la parálisis en la que se encuentran sumidas sus instituciones desde hace dos años, cuando los franceses y los holandeses rechazaron el referéndum sobre la Constitución Europea.
Ante este escollo, la UE acordó dotarse de un tratado de reforma. Designó una Conferencia Intergubernamental para que redactase un documento de más de 250 páginas, que deberá aprobarse este viernes en Lisboa, durante la cumbre de los 27 jefes de estado y de gobierno del bloque.
Al referirse al tema, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, dijo que no puede perder más tiempo discutiendo la Constitución. “Hemos pasado seis años hablando sobre la arquitectura institucional. Es hora de seguir adelante. Tenemos un gran acuerdo sobre la mesa. Creo que esa es la mejor oferta”, añadió.
Barroso hizo estas declaraciones en una multitudinaria rueda de prensa en Bruselas, a la altura del momento crucial que vive una Unión Europea.
TRATADO
El rechazo a la constitución en Francia y Holanda ha paralizado a la Unión Europea. |
Lo que se suele decir sobre este tratado es que simplificará el funcionamiento del bloque comunitario, que cada vez cuenta con más países y acapara más competencias.
Por ello introduce algunos cambios respecto a la situación actual, como la creación de la figura presidente permanente del consejo de la UE, cargo que ahora es rotatorio entre los estados miembros por una duración de seis meses.
Además, habrá un nuevo sistema de toma de decisiones, en el que el Parlamento Europeo tendrá más peso para co-decidir junto al Consejo y la norma de la unanimidad se verá sustituida en muchos ámbitos por la de doble mayoría, del 55 por ciento de los estados que representen un 65 por ciento de la población.
Para muchos, esa norma de la unanimidad es una de las principales causas de la parálisis actual de la UE, ya que en ciertos ámbitos resulta difícil llegar al consenso general.
También habrá más competencias y menos carteras para la Comisión Europea.
De aprobarse en Lisboa, el nuevo Tratado de la UE se firmaría en diciembre, y partir de entonces se ratificaría en cada Estado miembro -a través del Parlamento o de un referéndum- para entrar en vigor en 2009.
Pero antes los 27 líderes de la UE deberán ponerse de acuerdo en algunos puntos que se conciben de manera distinta entre países, si bien la creencia general entre políticos y medios de comunicación es que este nuevo texto saldrá adelante.
Uno de esos puntos “conflictivos” es la reciente demanda del Gobierno de Italia para que se revise el nuevo reparto de escaños acordado por el Parlamento Europeo, en el que Italia es el único de los países grandes que pierde eurodiputados.
“Italia siempre ha sido un país muy europeísta, uno de los fundadores de la UE, y estoy convencido de que se encontrarán soluciones. Lo que queremos, desde la Comisión, es que haya más Europa, y no menos”, matizó.
Otro aspecto a resolver viene de la mano de Polonia y es sobre cómo se aplicará la cláusula que permitirá a los Estados miembros en minoría bloquear temporalmente un acuerdo.
LATINOAMÉRICA
En cualquier caso, las relaciones entre la UE y Latinoamérica no van a sufrir modificaciones con la entrada en vigor o no de este nuevo tratado.
Los portavoces de Comercio, Relaciones Exteriores y Justicia, señalaron que los acuerdos con Latinoamérica, con relación a las negociaciones comerciales, de asociación con la UE y a las políticas de inmigración no sufrirán ninguna modificación.