“Me encanta la velocidad”
Rolando Castrillo junto a su hijo Mauricio ganadores de la competencia. |
“Quiero ser como mi padre, correr competencias departamentales, nacionales e internacionales”, manifestó el hijo mayor de Rolando Castrillo, Mauricio, quien se estrenó como navegante (copiloto) en la octava fecha municipal de automovilismo de El Alto.
Mauricio, que el pasado 24 de junio cumplió 14 años a mucha insistencia incursionó en el automovilismo que desde muy niño, gracias a su padre, es un apasionado por el rugir de motores, “Siempre me gustó la velocidad a mis 6 años ya guiaba el vehículo junto a mi padre”, comentó emocionado luego de la carrera.
A Mauricio le faltan dos años para adquirir licencia de conducir, “Él maneja bien, desde sus once años domina el volante, no sé qué hacer, siempre me insiste en correr pero le faltan dos años para que cumpla 16” comentó el padre.
“Me encanta la velocidad, me gusta más el camino trabado porque en el asfalto no ha mucha diversión”, manifestó Mauricio.
Cuenta que para correr uno debe saber controlar las emociones y tener mucha concentración, “uno tiene que correr con precaución respetando las señales”, dijo.
Según el padre, a Mauricio primero quiere ‘incursionarle’ en el karting para que temple su carácter y luego ingresar en el automovilismo, “este año comencé a exigirle a mi padre, tengo unos ahorros y con el apoyo de él quiero comprarme un auto para correr”, comentó seguro de sí mismo.
Según Mauricio su primera experiencia como navegante fue excitante y de mucha emoción, “el copiloto no tiene que estar nervioso, debe ayudar al piloto, leer la hoja de ruta, controlar la temperatura, la presión del aceite, la gasolina y las llantas”, finalizó.