Londres
Deshielo en Ártico unirá los océanos Atlántico y Pacífico
• Apertura de nuevas rutas marítimas en la zona han generado disputas internacionales.
El hallazgo ha incrementado la preocupación sobre el aumento del calentamiento global. |
Londres, (BBC Mundo).- La ruta más directa entre los océanos Atlántico y Pacífico a través del Paso del Noroeste se ha quedado abierta por primera vez desde que la zona comenzó a ser observada hace casi 20 años, según informó la Agencia Europea del Espacio (ESA).
Históricamente, el paso que une ambos océanos a través del Ártico canadiense ha estado congelado, pero según ESA, el deshielo ha hecho que esta ruta sea navegable por primera vez.
El hallazgo, basado en observaciones satelitales, ha incrementado la preocupación sobre el aumento del calentamiento global.
El Paso del Noroeste es una de las rutas marítimas más legendarias del mundo, al ser un atajo entre Europa y Asia a través del Ártico. Varios exploradores europeos intentaron navegarlo infructuosamente en los siglos XVIII y XIX.
Según ESA, el deshielo ha hecho que esta ruta sea navegable por primera vez desde que las observaciones comenzaron en 1978.
DISPUTAS
La agencia también informó de que en el Paso del Noreste, a través del Ártico ruso, también se está reduciendo la masa de hielo y que actualmente está solo “parcialmente bloqueado”.
Mapa de las nuevas rutas marítimas en el Ártico |
La apertura de nuevas rutas marítimas en el Ártico ha fomentado las disputas internacionales en la zona. Canadá afirma que tiene soberanía sobre el área del Paso del Noroeste que se encuentra en su territorio y que por lo tanto puede prohibir el tránsito en la zona.
Pero la Unión Europea y Estados Unidos no están de acuerdo, y afirman que la nueva ruta debe ser un estrecho internacional que pueda ser utilizado por cualquier embarcación.
INCURSIONES
Sin embargo, a pesar de la controversia sobre este tema, los primeros días de agosto dos mini submarinos plantaron la bandera rusa en el lecho del Océano Glacial Ártico, a 4.200 metros de profundidad, antes de regresar a la superficie, según informaron medios rusos.
La expedición se considera un intento de Rusia por reclamar la propiedad de más de un millón de kilómetros cuadrados de área submarina y sus posibles yacimientos de petróleo y gas, en una zona sobre la que también existen reclamos de Estados Unidos, Canadá y Dinamarca.
El descenso de 4.200 metros de los dos batiscafos es parte de una misión científica que pretende encontrar evidencias de que una vasta cordillera submarina es la extensión geológica del territorio ruso.