Advierten pérdidas por subvención de gas
El departamento de Tarija subvencionaría la explotación de hierro en El Mutún, a lo largo de 20 años, con 364 millones de dólares si el gas natural es llevado desde este departamento en el precio contratado por la Jindal y el gobierno de Evo Morales Aima.
El precio contratado del gas natural es de 3.32 dólares el millón BTU, costo inferior con relación al precio del gas exportado al Brasil que es de 4.25 dólares la misma cantidad, la inferioridad es mayor con Argentina que paga por este mismo volumen de gas, 5 dólares.
“Eso implica una subvención en tema de precio del gas al Brasil, de más de 10 millones de dólares al año, respecto de la Argentina 18,2 millones al año, es una enorme cantidad de dinero, en 20 años se hacen 364 millones de dólares”.
Las estimaciones son del secretario de Hidrocarburos de la Prefectura, Gabriel Gaite, al agregar tratarse de un tema que la región debe asimilar como un problema a gestionar, precisó que las pérdidas para Tarija serían por regalías e IDH.
Además estas estimaciones se hicieron en el supuesto de que el 70 por ciento del gas natural para el desarrollo de la siderurgia en El Mutún, saldrían de Tarija, acotó al admitir tratarse de cálculos preliminares.
“Cualquiera sea la cifra, si sale el gas de los campos tarijeños habrá subvención a este proyecto”, añadió al informar de dos alternativas planteadas al gobierno para no llegar a esta subvención perjudicial para Tarija.
La Prefectura envió notas a los parlamentarios, una posibilidad es que la mayor cantidad de gas para El Mutún provenga de Santa Cruz, que son los principales beneficiarios con este gran proyecto de carácter nacional.
En caso de que el gas vaya de campos tarijeños, nada raro que suceda eso por la gran cantidad de combustible que precisará Jindal, será necesario plantear como departamento una compensación, por ejemplo a través del reconocimiento de participación de Tarija en la empresa.
Otra alternativa sería analizar otros mecanismos de compensación, será necesario efectuar análisis muy cuidadosos en el departamento, fijar una posición regional, insistió el secretario al admitir la existencia de plazos considerando que el contrato está firmado.
Se estima la instalación de la infraestructura industrial en unos 3 años hasta que empiece a desarrollarse totalmente este proyecto, de todas maneras Tarija debe definir ya una posición y no dejar pasar más tiempo y negociar con el Gobierno.
“De tal manera que no salgamos perjudicados”, remarcó sobre este tema que empezaron a cuestionar parlamentarios como Rodrigo Paz y posteriormente Edwin Flores, este último anunció no aprobar el contrato en el Parlamento Nacional.