Jugadores están firmes
Los jugadores del club Bolívar, en reunión cumplida ayer en el estadio Libertador “Simón Bolívar” de Tembladerani, decidió mantener invariable el paro decretado el pasado viernes por el incumplimiento económico de parte de la dirigencia académica presidida por Mauro Cuéllar, quien asistió al estadio pero sin poder convencer al equipo a reanudar las prácticas.
Cuéllar tenía confianza de que los jugadores acepten la propuesta de pagarles el resto del sueldo prometido con la recaudación del partido frente a Wilstermann, pero los jugadores se pusieron firmes y le dijeron no, porque fueron tantas promesas que no se cumplieron y una vez nadie le cree, afirmaron.
A la salida de la reunión, Mauro Cuéllar no quiso dar declaraciones sobre lo que se trató en la reunión y antes de subir al vehículo de Daniel Araníbar se disculpó con la prensa, porque tenía una cita médica urgente.
Una actitud similar fue la que tomaron los jugadores que decidieron salir sin emitir palabra alguna y en lo posible no ser vistos por los periodistas, “no quiero hablar del tema económico, me gustaría hablar de fútbol pero en estas condiciones no se puede”, manifestó Thiago Leitao molesto por la situación.
El único jugador que se vio obligado a declarar fue Ignacio García que se quedó unos minutos más para conversar con el médico del plantel y sostuvo que la decisión del grupo se mantenía.
“Vamos a seguir con la medida de presión para buscar una solución lo más rápido posible para tratar de estar más tranquilos. El plazo todavía no lo sabemos, vamos a esperar mañana (hoy) si algún dirigente viene para tratar de buscar una solución. El presidente nos dijo que esperemos para que él busque una solución pero que no se comprometía a nada. Él tenía un compromiso con nosotros que no pudo cumplir y lo que queremos es que se busque una solución viable para estar más tranquilos. Mañana (hoy) nos vamos a juntar todavía para analizar la situación y esperamos poder volver pronto al trabajo”, manifestó Ignacio García.
El equipo esperará hoy una nueva respuesta de la dirigencia para levantar o continuar con las medidas de presión.