Bolivia, 11 de septiembre de 2007
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EL DIARIO

 

Irrespeto a las normas legales vigentes

Dimensión del parque automotor y mala conducta inciden en faltas

• Los valores y principios morales del funcionario de Tránsito deben aflorar en el momento en que alguien le ofrece un “reconocimiento”.

MINIBÚS CRUZA INTERSECCIÓN DE CALLES PESE A LA LUZ ROJA. (FOTO EL DIARIO)

El crecimiento del parque vehicular público y privado de la ciudad de La Paz genera una serie de problemas, cuyos protagonistas son, generalmente, los choferes del servicio público de transporte de pasajeros, y una mala conducta ciudadana, respecto al respeto de las normas legales vigentes.

Cada día se observan diferentes tipos de infracciones en toda la ciudad, pero sobre todo en el centro urbano, donde cada error repercute en las condiciones de transitabilidad y afecta a centenares de ciudadanos y motorizados. Entre las infracciones más frecuentes se cita: el parqueo en lugar prohibido, conducir sin portar licencia o que esta se encuentre caduca y pasar una vía con luz roja, aseguró el jefe del juzgado policial del Organismo Operativo de Tránsito, Dennis Duchen Martínez.

El Código de Tránsito establece una sanción económica, que es derivada a la oficina de recaudaciones, para que los funcionarios apliquen la multa, de acuerdo a la norma de las tasas de las sanciones.

La sanción varía desde 20 bolivianos, que es el mínimo por pasar un semáforo en luz roja, y el máximo que sería de más de 200 bolivianos, por conducir borracho.

No es una rareza ver cómo los choferes del servicio de transporte público cometen infracciones sin ningún temor, en complicidad con el usuario, que exige descender del motorizado en la puerta de su casa, su oficina o el lugar donde debe realizar alguna actividad.

Los choferes del servicio de transporte público paran en cualquier lugar, a cualquier indicio de que un pasajero requiere de sus servicios. Cuando están en circulación, cruzan de un carril para otro sin encender los guiñadores, que prevengan al conductor que va atrás de la maniobra que se piensa realizar.

La invasión del paso de cebra es constante, sobre todo cuando no están presentes los funcionarios del municipio, que a diario tratan de educarnos a peatones y choferes, sobre elementales conductas que debemos asumir entre la calle y la calzada.

Generalmente conductores de vehículos particulares guían sus vehículos hablando a través de sus celulares. “Gracias a Dios que no se registran muchos accidentes como consecuencia de esta falta, que aún no está considerada en el Código de Tránsito”, dijo.

En algún momento, el Organismo Operativo de Tránsito inició una campaña para obligar a los conductores al uso de los cinturones de seguridad, sin embargo, ningún policía que trabaja en esa unidad exige a los choferes su uso.

LUZ ROJA

Es interesante ver, no sólo a los conductores del transporte público sino también a los de vehículos particulares, que se desesperan por avanzar y llegar rápido a sus destinos, y en ese propósito cruzan las calles cuando el semáforo está en luz roja, como se evidencia en las fotografías donde dos vehículos cruzan en luz roja, además de un motociclista que también incurre en esta falta.

La inconsciencia de algunos obviamente que puede provocar un accidente en cualquier momento, el que podría tener como resultado el daño físico temporal o permanente, en el responsable o segundas y terceras personas.

Duchen manifestó a EL DIARIO que su institución hace todos los esfuerzos por evitar que los conductores cometan estas faltas, sin embargo, cualquier llamado de atención, especialmente a los choferes del transporte público y uno que otro conductor de vehículo particular, tiene como respuesta una agresión verbal y en alguna ocasión física.

Duchen se preguntó cómo proceder si cada infracción de tránsito es fervientemente defendida por los sindicatos y asociaciones de choferes que por todos los medios tratan de que su afiliado, por mucho que hubiese cometido una infracción, sea beneficiado con una reducción en la sanción que, generalmente y de acuerdo a las normas legales y vigentes, les corresponde.

El funcionario policial asegura que se trata de un tema de educación, pues la sociedad en otros países asume un comportamiento diferente al nuestro, por ejemplo: la Alcaldía ha dispuesto que en el sector de la plaza Pérez Velasco ningún conductor puede hacer subir o dejar pasajeros, sin embargo, a diario la misma ciudadanía insiste en repetir esta falta.

Es lógico que a un chofer le conviene que un pasajero suba a o baje de su vehículo en cualquier lugar, pero nunca nos ponemos a pensar en cómo arriesgamos la vida, manifestó.

Consultado sobre los mecanismos de control al trabajo de los policías, dijo que existen supervisores que recorren las calles de la ciudad para verificar la manera y condiciones de trabajo de los agentes de parada, que coadyuvan a dirigir el congestionado tráfico vehicular.

Los policías están susceptibles a que un ciudadano les ofrezca un “reconocimiento”, a cambio de olvidar una infracción. En este caso, el funcionario de tránsito dependerá de sus valores y principios morales para asumir una decisión.

En muchas ocasiones son los policías los que conducen a los choferes sindicándolos de haber faltado a la autoridad que representan, ya sea por ofrecerles una “mordida” o por algún otro motivo.

Duchen cree, como muchas personas, que es tiempo de realizar una actualización del Código de Tránsito, debido a que la redacción del todavía vigente corresponde a otro contexto y expresa una diferente realidad monetaria, incluso en lo concerniente a las multas de carácter pecuniario.

Mencionó que son las autoridades superiores y las del Poder Legislativo, las que deben coordinar esta acción que requiere incluir conductas de los choferes, que no eran consideradas antes, pero que deben ser tomadas en cuenta en la redacción del nuevo Código.

“Personalmente creo que las sanciones deben ser más rígidas, para que los choferes del transporte público asuman conciencia y de verdad se vuelvan más ordenados, al momento de comprender que son vidas las que tienen a su cargo a diario”, concluyó.

 



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