Reforma Educativa
La educación es lo primero
Floren Sanabria G.
En la nueva Ley de Educación, la abrogación de la Reforma Educativa y la creación de otra alternativa, no deben existir inclinaciones a favor de sectores rurales e indigenistas, ya que se conoce que el Proyecto de Ley Avelino Siñani-Elizardo Pérez, por ser inadecuada, no representa los intereses del sector urbano que han exigido que sean cambiados los artículos sobre la declaratoria de profesión libre, la descentralización educativa, el desconocimiento del reglamento del escalafón y el control social, caso contrario su anulación.
Los padres de familia si bien no participan en las decisiones del sistema educativo han pedido a los diferentes sectores sociales que se oponen a reformas educativas, imprescindible en los actuales momentos, abstenerse de críticas superficiales y considerar los beneficios que los cambios traerán al país, asimismo han exhortado a los Poderes del Estado, partidos políticos, sindicatos, federaciones y otras, a aunar esfuerzos con todos los actores de la educación para hacer realidad una transformación educativa de fondo; es lo que requiere la nación, pero sin plagios ni copias de leyes de educación foráneas.
Ojalá que con la nueva Ley Educativa nuestro país ingrese a una fase de profundas modificaciones que harán del sistema educativo algo más funcional y más adecuado al momento que vive el país. Después de mucho tiempo la sociedad tiene una cita con el destino porque tiene que cambiar su educación. ¿Por qué no pensar en la buena educación de nuestros hijos o los hijos de nuestros hijos, si sabemos que la educación es lo primero y la mejor herencia?
La formación del buen ciudadano es finalidad básica de nuestro sistema educativo. Por consiguiente la Instrucción Cívica, la Educación Moral y Ética tienen por objeto no sólo dar a conocer los principios que son la base de libertades y pautas de nuestras obligaciones como futuros ciudadanos responsables, sino tratar de mostrar el camino para que la niñez, adolescencia y juventud puedan participar en el ejercicio efectivo de la democracia en su diario vivir de hoy, y principalmente de mañana.
La educación debe dar a la persona la suficiente sensibilidad para que tenga conciencia de su papel de ciudadano. Es necesario acostumbrarlo desde que empieza su educación, a ejercer la ciudadanía en forma tal que conozca sus derechos y obligaciones. Si bien es cierto que los establecimientos de educación se rigen por leyes y reglamentos oficiales, por la autoridad de directores, profesores en cuanto se refiere a Programas de Estudios y a la política escolar y que los alumnos no pueden planear totalmente su organización o manejo, hay oportunidades para el auto gobierno escolar y para muchas actividades en las cuales los estudiantes puedan tomar parte. El auto gobierno escolar, bien entendido, desarrolla hábitos de honradez, obediencia a la ley, espíritu de superación, sentido de responsabilidad, respeto, una vez que estamos dejando atrás la noción de decencia y dignidad.
Por ejemplo, cuando un funcionario público es tildado de corrupto, no se inmuta, luego de haberse enriquecido ilícitamente, tampoco se ruboriza ni se avergüenza; a ese extremo de cinismo hemos llegado. El honor, el prestigio, la decencia son las más altas cualidades humanas. ¿Qué clase de honor vamos a dejar a la juventud que se halla detrás de nosotros y pronto se hará cargo de los destinos del país?
Alexis Carrel dice: “Cada uno de nosotros, en cierta medida, ha nacido bueno, mediocre o malo. Pero, al igual que la inteligencia, el sentido moral puede ser desarrollado por la educación, la disciplina y la fuerza de voluntad”.