Gobierno niega declaratoria de ‘estado de excepción’ en Pakistán
• La región enfrenta la incertidumbre e inseguridad, luego del sitio a la Mezquita Roja.
El gobierno de Pervez Musharraf negó que se estudie la posibilidad del estado de excepción. |
Pakistán, (BBC mundo).- El ministro de Información de Pakistán negó de manera categórica que el presidente, general Pervez Musharraf, esté a punto de declarar un estado de excepción.
El ministro, Mohammed Ali Durrani, dijo a la televisión nacional que Musharraf había estado bajo presión para tomar ese paso, pero que estaba siendo mal aconsejado.
Durrani aseguró que el general Musharraf está comprometido con el avance de la democracia. Su periodo presidencial termina en noviembre.
Un corresponsal de la BBC dice que hay pocas dudas acerca de su intención de buscar la reelección, pero que hay profundas divisiones en la dirigencia paquistaní acerca de cómo mantener el poder antes del voto.
Antes, el viceministro de información, Tariq Azeem, dijo que la declaratoria de emergencia había sido discutida dadas las amenazas internas y externas al país.
Pakistán enfrenta una situación política y de seguridad volátil. |
La versión según la cual se implantaría el estado de excepción se difundió horas después de que Musharraf, cancelara a última hora su asistencia a una Jirga, o reunión de líderes tribales, a la que tenía previsto asistir en Kabul, la capital de Afganistán.
LÍMITES
Si se declara un estado de excepción, esto limitaría el papel de las cortes, restringiría las libertades civiles y limitaría la libertad de expresión.
La corresponsal de la BBC en Islamabad, Barbara Plett, informó que la oposición cree que esa medida tan drástica estaría más relacionada con la política doméstica, particularmente con el deseo del general Musharraf de ser reelecto para otro período presidencial.
SEGURIDAD VOLÁTIL
El general Musharraf, quien es también el máximo comandante del Ejército, enfrenta una situación política y de seguridad volátil luego del sitio a la Mezquita Roja de Islamabad y las protestas de los abogados por la suspensión del presidente de la Corte Suprema de Justicia quien posteriormente fue reinstalado en su cargo.
“La posibilidad de que se imponga el estado de excepción está en discusión, al igual que otras posibilidades” había manifestado Azeem, quien sin embargo hizo hincapié en que la medida podría no ser necesaria.
“No puedo decir que la medida se adoptaría esta noche, mañana, o después. Nosotros esperamos que no sea necesario. Sin embargo, estamos atravesando circunstancias difíciles y por tanto la posibilidad del estado de emergencia no puede ser descartada”, dijo Azeem a la agencia de noticias AP.
El Viceministro de información pakistaní había dicho que la amenaza de Estados Unidos de lanzar una operación en las áreas tribales, y los ataques de militantes islámicos contra ciudadanos chinos, han jugado un papel en la consideración de medidas excepcionales.
AMENAZA
Bajo el estado de excepción las facultades para detener ciudadanos serían ampliadas, y el parlamento podría extender su periodo por un año. También facultaría al presidente a posponer las elecciones nacionales previstas para finales de 2007.
Esto le permitiría continuar en su rol de jefe del poderoso ejército de Pakistán.
Los partidos políticos de oposición, como el PPP, el Partido del Pueblo Paquistaní (PPP), la organización política más grande de ese país, desean que el general renuncie a ese cargo.
“El ‘estado de excepción’ es un paso muy grande, y el Gobierno debería pensar dos veces antes de declararlo”, dijo la ex primer ministro y líder del PPP, Benazir Bhutto.
“Yo espero que semejante medida tan drástica no se produzca. Sería una medida retrógrada que conduciría al país hacia atrás”, dijo Bhutto.
El general Musharraf canceló a última hora su asistencia a una reunión de líderes tribales en Afganistán, que tiene como discutirá la manera más eficaz de combatir al Talibán y a al-Qaeda a ambos lados de la frontera común.
El evento congrega desde este jueves a unos 700 jefes tribales y religiosos afganos y paquistaníes, quienes durante tres días tratarán de coordinar acciones. El Talibán no fue incluido en la lista de invitados y ha llamado a boicotear el evento.