Venezuela empieza a pisar firme con acuerdos regionales
No existe una verdadera amistad de Venezuela para con Bolivia, salvo la “amistad política” del presidente Evo Morales Aima con el presidente de ese país Hugo Chávez Frías, porque con sus inversiones en Argentina, “lo que esta haciendo es meter un pie muy fuerte en el Mercado Común del Sur”.
La afirmación corresponde al vicepresidente del Senado nacional, Carlos Borth Irahola, al se consultado acerca de las inversiones que concretó recientemente en la Argentina el presidente de Venezuela para la construcción de una planta de regasificación de gas que vendrá desde el país llanero.
El pasado martes, el presidente venezolano firmó con su homólogo de Argentina, Néstor Kirchner, un acuerdo por el que se compromete a construir una planta de regasificación de gas natural licuificado (LNG, por su sigla en inglés), con destino a ese país. además, también firmó otro acuerdo con Uruguay bajo el paraguas de Tratados de Acuerdos Energéticos también para la instalación de una planta regasificadora de gas venezolano.
Consultado el senador Borth acerca del contrato de 20 años de provisión de gas con la Argentina y que se debe cumplirlo, así como que Argentina también tiene toda la libertad de seguir abasteciendo su mercado con otros acuerdos como el que ha hecho con Venezuela, respondió que “negocios son negocios”.
“En materia de negocios y de política internacional no hay amigos ni enemigos. Lo que existe son intereses y esa es la regla de oro que el gobierno de Evo Morales está perdiendo de vista por la transferencia de recursos de Venezuela, lo cual puede convertirse en un atentado en contra de la economía y de los intereses estratégicos de Bolivia”, afirmó el legislador.
En ese sentido, se interrogó. “¿Que está sucediendo? En la disputa continental Venezuela está planteando una agresiva política de competencia con Brasil y que de refilón apunta a verificar, eliminar los mercados bolivianos para el gas. Con la Argentina tienen –en este momento–, después de la suscripción del último acuerdo de seguridad energética, suscrito en Buenos Aires, ya tres grandes proyectos: el llamado proyecto Magna Reserva, que curiosamente la Argentina, con inversiones bilaterales, está junto con Venezuela, Enarsa y PDVSA, están perforando pozos de exploración y producción en la faja del Orinoco”.
De esa manera, explicó que la faja del Orinoco es la que produce petróleo asociado a gas, próximo a entrar en fase de producción y entonces se hará realidad el segundo proyecto que es el Gasoducto del Sur, 8 mil kilómetros desde el Sur de Venezuela hasta Buenos Aires, con una inversión de 20 mil millones.
“En ese momento Bolivia pierde sus mercados de Brasil y de Argentina, pero si faltara el día martes han suscrito un acuerdo para la instalación de una planta de re–gasificación; es decir Venezuela está mandando y va a mandar gas licuado a la Argentina y en la Argentina re–gasifica el famoso proyecto LNG con 10 millones de metros cúbicos día, es decir un tercio del contrato entre Bolivia y Argentina”, observa el senador por Oruro.
De este modo, “Argentina está asegurando su mercado, su abastecimiento y se pone a cubierto de los riesgos del proveedor boliviano que esta bajo duda. No ver que a través de estos productos Venezuela nos limita, nos quita los mercados, es sencillamente una ceguera imperdonable”.