Brasil aprobó reanudación de obras de generadora nuclear de energía
• El proyecto de la obra Angra 3 fue abandonado hace 20 años.
Luiz Ignacio Lula da Silva, presidente de Brasil. |
Brasil, (Agencias).- El gobierno de Brasil aprobó la reanudación de las obras de la central nuclear Angra 3 en Río de Janeiro, la tercera generadora nuclear de energía eléctrica del país, proyecto abandonado hace 20 años.
El Consejo Nacional de Política Energética (Cnpe) aprobó el lunes con ocho votos a favor y uno en contra la puesta en marcha de las obras, en las que ya se han invertido 750 millones de dólares en la importación de equipo básico.
Para la compra de nuevos componentes, el montaje y la fase de pruebas se requerirán otros 3.800 millones de dólares, indicó el Consejo, entidad formada por siete ministros representantes de cada estado del país y expertos en el área.
‘El Cnpe decidió retomar los trabajos y los estudios para concluir la construcción de Angra 3’, anunció el director general de la Agencia Nacional de Petróleo (ANP), Haroldo Lima, a la salida de la reunión.
El ministro de Minas y Energía, Nelson Hubner, explicó más tarde que el gobierno pretende iniciar la construcción este mismo año de modo que la planta entre en operaciones en 2013.
La nueva central nuclear se construirá en Angra dos Reis. |
Eletronuclear, la estatal filial del consorcio Eletrobrás que administra el sistema de Angra, concluyó el viernes pasado una serie de consultas públicas en el interior del estado de Río de Janeiro como requisito para agilizar la licencia ambiental del proyecto ante el estatal Instituto Brasileño del Medio Ambiente (Ibama).
Abandonado desde hace 20 años cuando estaba avanzado en un 30 por ciento Angra 3, es el tercer reactor nuclear de un complejo concebido en los años 70 en el estado de Río de Janeiro, en el balneario de Angra dos Reis.
Los críticos del programa nuclear energético brasileño alegan que la tecnología de esos reactores es obsoleta, costosa y que el país no ha resuelto un punto esencial: el destino de sus desechos radiactivos.
Angra I, la primera central que entró en operaciones en 1985, produce actualmente 658 megavatios (MW) de electricidad. Angra II, que tras 24 años de construcción comenzó a operar en 2000, genera otros 1.350 MW, según Eletrobrás.
Angra 3 será una réplica de Angra 2, el cual fue diseñado y construido con tecnología de Alemania.
El nuevo reactor supliría el 34 por ciento de la demanda actual del estado de Río de Janeiro. Así, la segunda economía del país pasará a ser abastecido en un 80 por ciento de energía nuclear, contando las dos plantas en funcionamiento.
La ministra del Ambiente, Marina Silva, fue la única dentro del Consejo en contra de la retomada del proyecto alegando que existen en Brasil otras fuentes más seguras, menos peligrosas, más económicas y más aceptadas que la energía nuclear.
Silva no asistió a la reunión del Consejo y envió a su secretario ejecutivo, Joao Paulo Capobianco, quien fue el único que votó en contra del proyecto.
Los contratos de la obra ya fueron licitados el año pasado y quedaron en manos de la constructora brasileña Andrade Gutiérrez, por lo que según Hubner no harán falta nuevas licitaciones.
El ministro afirmó que las reservas de uranio de Brasil, las sextas mayores del mundo, son suficientes para abastecer las tres centrales por los próximos 500 años.
Brasil ya domina todo el ciclo de procesamiento de uranio y con Angra 3 puede completar todo el proceso desde la extracción, hasta el enriquecimiento y uso, según el ministro.
La decisión del Consejo necesita ser refrendada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva para que los respectivos decretos del ministerio de Minas y Energía entren en vigor con detalles como costos de electricidad y tarifas antes de dar inicio a las obras.
Pero Da Silva ha surgido como el principal defensor de la energía nuclear, la que considera ‘limpia y segura’ y una opción mejor que la termoelectricidad para evitar el calentamiento global del planeta y el efecto invernadero.
El mandatario ha recalcado que la energía atómica es necesaria para garantizar el suministro de electricidad y sustentar un crecimiento de la economía brasileña previsto en cinco por ciento anual en los próximos años.
El gobierno estudia la construcción de otros ocho reactores nucleares en dos grandes centrales, una en el noreste y otra en sureste del país.