II

La teoría de los colores de Goethe

Ignacio Vera Rada

 

Mientras trabajaba en el Fausto, anotaba en incontables cuartillas sus observaciones acerca de los colores. Y es que este genial germano había soñado desde hacía mucho tiempo con ser científico. Esbozos, borradores y tablas de colores; todo ese material amontonado no había sido publicado, sino hasta 1810.

Goethe, por petición de Schiller, hizo una distinción entre la respuesta que el ojo humano da al efecto de los colores y la composición física y química de los mismos, o sea, entre subjetivismo y objetivismo.

Habíamos dicho que Goethe había hallado una explicación paralela a la de Newton sobre el origen del color. Goethe asevera que el color solamente se origina cuando el blanco choca con el negro, o más bien cuando lo penetra, y cuando acaricia una faz oscura. En suma: el color blanco solo se transformará en amarillo, azul y verde en tanto choque, penetre o roce una superficie oscura. Si el blanco se dirige a otro plano blanco, el color permanecerá siendo blanco.

Ahora bien; Goethe, observando y razonando, se dio cuenta de que del color blanco se origina primero el amarillo, que no es sino un blanco sombreado, o un blanco oscuro, para que el amable lector entienda. Luego, del oscuro nace el azul, que es, en contraposición del anterior fenómeno, un negro aclarado, una oscuridad más o menos violácea. Cunando estos dos colores -que nosotros podríamos llamar primigenios- atraviesan un prisma, se cruzan y hacen el color verde. Y así queda conformada la triangulación de colores primigenios: amarillo, azul violáceo y verde.

Goethe utiliza una palabra que puede parecer extraña en el contexto de este libro; él usa el verbo alemán intensivieren, que en castellano significa intensificar. Él dice que los dos colores madre, o sean, el amarillo y el azul, se intensifican, pero esto quiere decir sencillamente que estos colores se transforman cuando se mezclan con la tiniebla. Ahora fijaos bien en lo que sigue; cuando esto sucede, el amarillo se convierte en anaranjado, es decir, adquiere un tono más oscuro, y el azul ahora sí se vuelve completamente violeta, o sea, se aclara mucho más. Finalmente, el rojo se encuentra en la transformación del anaranjado y el violeta, en la intensivierung de esos colores, para hablar según la terminología goethiana. Genialmente fantástico!

Los colores finalmente se polarizan y se siguen intensificando, hasta que queda completo el círculo de colores. Ya que nada los refracta, los colores fundamentales oscurecidos (como el amarillo) y aclarados (como el azul violáceo) y los mezclados (como el verde) se van tocando y hacen, por ejemplo, entre el verde y el amarillo, el marrón.

Con esas observaciones, Goethe corrobora su aserción: la luz no es un elemento de congregación de otros elementos, sino un fenómeno originario (Urpahnomen); la luz no es la síntesis de los colores, sino el elemento donde éstos se originan. Goethe ha hallado los efectos que la luz produce (los colores), pero no ha investigado la composición misma de la luz, porque piensa acertadamente que conocemos una cosa por los efectos que ésta produce.

La Teoría de los Colores no fue aplaudida por los círculos científicos ni bien recibida por las élites intelectuales. Lo irrefutablemente cierto es que el autor esgrimió y consolidó una nueva forma de hacer ciencia, una forma digna de un genio. Creemos que las ideas de Goethe son un aporte substancial al entendimiento general de la cromática.

TITULARES

 
Revistas

Usurpado el 7 de octubre de 1970, por defender
la libertad y la justicia.
Reinició sus ediciones el primero de septiembre de 1971.

EL DIARIO
Decano de la Prensa Nacional
Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa y la Asociación Nacional de Prensa.

Dirección:

Antonio Carrasco Guzmán
Presidente del Consejo de Administración

Jorge Carrasco Guzmán
Gerente General

Rodrigo Ticona Espinoza
Jefe de Redacción

"La prensa hace luz en las tinieblas
y todo cuanto existe de progreso en el mundo
se debe a su inagotable labor"...

JOSÉ CARRASCO


Publicidad
Portada de HOY

     |