Muerta la institucionalidad del fútbol
LA ILEGALIDAD campea en la Liga para que Patato Méndez siga ejerciendo el cargo de Presidente |
Todo lo vivido durante los últimos meses, semanas, días y horas, demuestran la poca seriedad que en los últimos años ha existido en el fútbol boliviano motivo por el que nos encontramos en una situación, en una realidad, del balompié nacional que realmente es de lamentar puesto que no únicamente son los resultados deportivos de los cuales los bolivianos sentimos vergüenza obligada sino que a esto se suma una realidad dirigencial catastrófica producto del acomodo y de los intereses personales de los actuales dirigentes del fútbol nacional, quienes desde hace muchos años se vienen aprovechando de forma indiscriminada y sacando ventaja de todo cuanto se pueda motivo por el que pelean con uñas y dientes para quedarse en sus cargos; mientras la realidad económica del fútbol boliviano es para llorar y cuando ninguno de estos dirigentes, y además jamás, invirtieron un peso, decíamos ninguno de estos hace nada por cambiar esa realidad a nivel de clubes y asociaciones y miran de sus alturas todo lo que pueda suceder en cada una de las instituciones afiliadas a la Federación Boliviana de Fútbol. Sin políticas definidas, sin planes de trabajo, sin una visión de orientar soluciones concretas, rápidas y operativas para mejorar; sino más bien metidos en reuniones de pocas horas donde más abunda el alimento que injieren que el debate que deberían hacer sobre el fútbol. Situaciones en la que más prima el compadrerio y las reuniones sociales para demostrar cuál de ellos es el más vivo dejando de lado todo lo que significa conocimiento y capacidad para resolver los problemas. Ahí está un ejemplo claro y vergonzoso como es que el presidente de la Liga; Mauricio Méndez que hace más de cuatro gestiones viene perpetuándose en el cargo y en cada una de éstas clavando el puñal por la espalda a todo cuanto dirigente trabajó con él, y lo que es peor con un rechazo de toda la población nacional e incluso de toda la ciudadanía cochabambina que en las últimas horas salió a las calles protestando y declarando persona no grata de Cochabamba a éste dirigente autonombrado en una total ilegalidad. Por lo sucedido estamos seguros no le queda que cambiar de residencia a otra ciudad por cuanto la condena social y moral se manifestarán cada vez que camine por las calles y aceras cochabambinas.
De esta forma con numerosos hechos sucedidos en los últimos años más todo lo acontecido en los últimos días y la violación permanente que se realiza de las normas vigentes para acomodo personal demuestran que a la fecha la institucionalidad del fútbol boliviano está totalmente muerta, por lo que los hombres de bien están de luto, otro de los puntos álgidos y de continua discusión motivo es el nivel de arbitraje que es deficiente y aparentemente acomodados a la coyuntura, los controles de doping no deberían realizarse en el país por carecer de seguridad jurídica porque no están avalados por la FIFA, tribunales que se acomodan de acuerdo a las solicitudes que vengan y por supuesto, una dejadez total a lo que significa la atención de las divisiones menores, obviamente que puede esperar el pueblo, la población en su conjunto de ese tipo de seudodirigentes que nos brindaron un vergonzoso espectáculo durante los últimos días y hoy salen a la palestra pavoneándose cada uno con la nueva gracia que han cometido. Dios salve al fútbol boliviano.