Sudáfrica
es candidata
Si los huesos de Sebenzile Nsukwini son confiables, el Mundial de fútbol se va a desarrollar sin problemas y la selección anfitriona de Sudáfrica está destinada a vivir historias grandiosas.
"Eish, se ve bien para Sudáfrica", dijo la hechicera zulú de 33 años luego de cerrar sus ojos sobre los aparentemente desparramados huesos de animales y conchas de mar durante una sesión de espiritismo en el centro de Johannesburgo.
"Miren, los problemas están muy, muy lejos. No hay bombas", añadió, señalando un pulido y muy decorado nudillo que se encontraba lejos de la masa de chucherías esparcidas por el piso de concreto en la esquina de una lúgubre estación de buses.