A tiempo de hacer conocer sus puntos de vista acerca de la situación de los países latinoamericanos y revelar sus ideas en relación a su experiencia como gobernante de Costa Rica, una de las naciones más felices y prósperas de Centro América, el presidente Oscar Arias Sánchez pronunció un medular discurso en el que puntualizó sabias lecciones para todos los gobernantes y habitantes tanto de América del Sur como del Norte.
Nuestra historia está llena de convocatorias, ruegos, pedidos, incitaciones e invitaciones para lograr la unidad nacional; en los programas y planes de todos los gobiernos y de los partidos políticos, el tema de la unidad siempre fue básico para emprender toda labor o propósito.