Desde hace un mes
Carretera a Ixiamas se encuentra en mal estado
CAMINO QUE LLEVA AL NORTE DE LA PAZ. |
• En evaluación de daños, la Prefectura indica que son 530 familias y 15 viviendas afectadas. Además, se perdieron 302 hectáreas de maíz, 81 de oca, 41 de haba y otras tantas de forraje.
El consejero departamental de Iturralde, Carlos Medina, ha dado la voz de alarma a las autoridades departamentales para que colaboren y atiendan las emergencias de las zonas afectadas en su provincia. Desde hace un mes, la carretera San Buenaventura – Ixiamas se encuentra “destrozada, y lo que antes el trayecto se hacía en cuatro horas, ahora se tarda uno o dos días, ya que muchos puentes se han derrumbado”.
Los vehículos pesados no pueden circular y ello hace que la producción de madera de esta población se encuentre bloqueada sin salida de comercialización.
Según el consejero, “hubo desprendimientos de plataformas y caídas de puentes, lo que impide el normal tránsito de los vehículos, que deben esperar a que baje el caudal del río para cruzar. Sin embargo, al no haber alternativas ni recibir máquinas los motorizados pesados no pueden transitar”.
SOLICITARON APOYO A LA ABC
Medina expresó que ya han notificado a la Administradora Boliviana de Carreteras- ABC, cuyo subsector se encuentra ubicado en Beni, por lo que reconoció que “primero atenderán a aquella zona y después a nosotros”, dijo.
A instancia de los técnicos de Alerta Temprana que han asistido a realizar las valoraciones de daños a la provincia: “se trata del peor de los efectos que han provocado las lluvias en carreteras vecinales”.
Sin embargo, no ha sido éste el único efecto en la población. San Buenaventura sigue inundada en su parte baja debido al desborde del río Beni.
En una evaluación de daños, la Prefectura indica que son 530 las familias y 15 las viviendas afectadas. Además, se han perdido 302 hectáreas de maíz, 81 de oca, 41 de haba y otras tantas de forraje.
FAMILIAS EN CARPAS
“Todavía no hemos recibido ningún socorro. Hemos completado todas las valoraciones, pero nadie nos atiende”, afirmó el consejero de Iturralde, que confirmaba que todavía las familias afectadas siguen viviendo en carpas municipales o en casas de familiares, “la situación es crítica y sigue lloviendo intensamente”, aseguró.
La alerta del municipio de San Buenaventura e Ixiamas es clara puesto que ya no poseen recursos para atender a sus vecinos y pronto acabarán las lluvias, lo que se puede transformar estas zonas en focos activos de dengue.
BALANCE DE IXIAMAS
El cuadro de evaluación, siempre sujeto a variables, indica que en la población de Ixiamas se han visto afectadas 245 familias que han perdido 157 hectáreas de maíz, 42 de oca y 22 de haba.
Una de las últimas poblaciones que ha enviado su petición al consejero de Iturruralde y Alerta Temprana para que atiendan sus emergencias, es la comunidad indígena Tacuma Copaina Baja, en la que viven 20 familias. Los vecinos indican en el escrito que sufrieron una inundación el 15 de febrero por el desborde de los ríos Huemi y Copaina.
“Debido a ello han perdido su producción de arroz y plátano sobretodo, por lo que actualmente se encuentran privados de sus alimentos básicos”, indican comunarios.
El incremento de las aguas provocó en febrero que la comunidad de Villa Fátima se viera obligada a dejar sus casas y ubicarse en una zona más alta “habiéndose perdido incluso 10 viviendas”, comunicó el presidente del Consejo de San Buenaventura, Luis Fessy.
Para hoy, se seguirá buscando una nueva ubicación para sus viviendas, según manifestó el consejero de Iturralde.