Afirman que gas boliviano es la mejor opción para Argentina
(ANF).- El gas boliviano es la mejor opción para Argentina, aunque no es la única, señala el presidente de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos (CBH), José Magela, al reiterar que un contrato firmado para la compraventa es fundamental para asegurar inversiones.
“Con seguridad” que el despegue del sector petrolero depende de la plaza argentina, porque es “un mercado natural” para el energético boliviano, reconoce al insistir en que el negocio despega a partir de un contrato serio entre las partes, puesto que si éste no se suscribe, las compañías “no pueden” realizar inversiones.
Para el titular del CBH las tareas incumplidas, en el proyecto de compraventa boliviano-argentino por 27,7 millones de metros cúbicos por día (MCD), son el transporte en ambos lados de la frontera y el incremento de la producción de gas. Ambas acciones deben emprenderse paralelamente.
Aún cuando el gas boliviano es la elección más aventajada para atender la demanda argentina, ese país tiene otras posibilidades como el gas natural licuado (GNL), llegado de ultramar, y su propia producción, además de la oferta de otros proveedores regionales.
“Creo que el gas boliviano es la mejor opción que tiene Argentina hoy, pero no es la única. Confío en que sí se pueda conseguir un acuerdo equilibrado que sea beneficioso para ambas partes”, añade en la publicación de la CBH.
El ejecutivo manifiesta su esperanza porque el addendum, que firmarán los ejecutivos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y Energía Argentina SA (ENARSA), establezca la calidad de compraventa “en firme” y no interrumpible como lo establece el contrato suscrito el 2006.
“Para que pueda convertirse en un contrato ´en firme, naturalmente deberían pasar varias cosas. Primeramente, las actividades básicamente serían el incremento de la capacidad de transporte, tanto del lado boliviano como del argentino; e incremento de la capacidad de producción de Bolivia”, agrega.
“El negocio despega a partir de un contrato serio donde las partes estén satisfechas, y un contrato que permita, no solamente al vendedor hacer sus inversiones o tener su planificación, sino también al comprador que debe planificar cómo va a utilizar ese producto a lo largo del tiempo”, añadió.