En el oriente del país la medida de presión no se sintió
Violencia y debilitamiento en primer día de paro de choferes
Ministros de gobierno, Sacha Llorenti y de obras pÚblicas, Wálter Delgadillo |
• Dirigentes del sector, pese a críticas de la ciudadanía y el Gobierno, ratifica huelga que concluye hoy. La protesta no alteró en sobremanera actividades citadinas.
• Senador inicia contactos para acercar a partes en conflicto.
Según reportes de prensa e informes de autoridades de Gobierno, el primer día del paro de los choferes sindicalizados de ayer, se caracterizó por la violencia y abusos de los protagonistas contra otros conductores, la población y policías.
Aunque a medida que transcurrió la jornada, la medida de presión en rechazo al Decreto 0420 de seguridad vial se fue debilitando. Anoche, los ministros de Gobierno, y de Obras Públicas, enfatizaron que el Ejecutivo no cambiará la norma. Es más propusieron a los dirigentes del sector a volver al diálogo y trabajar en su reglamentación.
“Ha sido un paro debilitado con algunos bloqueos esporádicos, con situaciones deplorables de violencia y que demuestra, fundamentalmente, la conciencia ciudadana con la decisión del Gobierno para la defensa de la vida”, afirmó el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, en conferencia de prensa anoche.
JORNADA
Desde la madrugada de ayer, y luego de la ruptura del diálogo, la Policía desplegó efectivos por los lugares donde los choferes acostumbran concentrarse y bloquear.
Es así, que cuando los afiliados al Sindicato de Choferes Litoral, ubicado en la zona de Obrajes, se encontraron con un fuerte resguardo policial que impidió el bloqueo de la avenida Hernando Siles. Sin embargo, se dieron modos y bloquearon e interceptaron a sus colegas de taxis, trufis y minibuses, que hasta cerca de la media mañana aún trasladaban pasajeros. Los sacaron de sus vehículos y les azotaron con lazos o chicotes, por no acatar la huelga. La intervención de la Policía evitó más excesos.
Similares situaciones se dieron en varios puntos de la ciudad de La Paz. Mientras que desde la sede de la Federación de Choferes 1 de Mayo, el máximo dirigente del sector, que sostiene una huelga de hambre desde el pasado lunes junto a otros dirigentes, aseguró que el paro era acatado por el 90 por ciento de los afiliados en todo el país.
GOBIERNO
El Ministro de Gobierno, desvirtuó ese extremo y aseguró que las federaciones de transporte público en Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija, se mantuvieron al margen de la medida de presión resuelta por la Confederación de Choferes de Bolivia (CCHB).
Aunque, pasado el mediodía los reportes de prensa dieron cuenta de un paro “contundente”, en regiones como Chuquisaca, La Paz, Cochabamba, Oruro y Potosí.
La ciudadanía de Cochabamba y El Alto, de acuerdo a reportes de la misma Policía y las imágenes de televisión, fue la más afectada con el paro, por los bloqueos de las vías de acceso y salida y sobretodo por la violencia que ejercieron los bloqueadores.
En la ciudad de El Alto, el paro contra el Decreto Supremo 0420 que sanciona a los choferes del servicio público que conducen en estado de ebriedad, en determinado momento fue violento.
Desde tempranas horas de la mañana, los afiliados a los diferentes sindicatos de minibuses y micros de esta urbe, tomaron las carreteras de Río Seco, Senkata y la vía que conduce a Oruro. En estos lugares, los bloqueadores cometieron excesos contra los vehículos, incluso particulares. La intervención policial con gases lacrimógenos airó a los choferes, quienes en su afán de defenderse agredieron a los policías y destrozaron uno de sus vehículos.
En La Paz y El Alto y por similares hechos de violencia, la Policía detuvo a decenas de revoltosos, quienes además de cerrar carreteras, calles y avenidas, protagonizaron marchas de protesta. La ciudadanía reaccionó contraria a esta movilización y a su paso les gritó. “Borrachos, borrachos”. El conflictó también se trasladó a la salida a los Yungas.
El secretario ejecutivo de la Confederación de Choferes, Frankin Durán, en contacto con EL DIARIO, pasada la medianoche, confirmó la medida de presión, aunque indicó que el senador Carlos Santiváñez, afín a los transportistas, intercede con el Gobierno para superar el conflicto.