Una determinación necesaria
El Ejecutivo ha promulgado un decreto supremo que sanciona a todos los conductores que son sorprendidos conduciendo vehículos en estado de ebriedad. La disposición gubernamental ha merecido el apoyo y la aprobación de la mayoría de la población boliviana, con excepción de los organismos sindicalizados del transporte, que consideran tal determinación como precipitada e injusta, por lo que han solicitado una reunión con las autoridades gubernamentales para discutir la elaboración de una disposición legal que no sea demasiado rígida, como la que está en vigencia desde la anterior semana.
Para flexibilizar esa medida, inicialmente los transportistas amenazaron con presiones, cuyo anuncio causó el repudio y rechazo de la población, que está alarmada por una serie de accidentes de tránsito que se han producido en las carreteras del país, por irresponsabilidad de conductores.
Nota completa |