Según analista
Estado mantiene debilidades frente al contrabando organizado
Debilidades institucionales obstaculizan el control del contrabando organizado en el país. |
• Es urgente el fortalecimiento de la Aduana, para ejecutar verdaderos planes de control fronterizo.
El contrabando de mercaderías difícilmente será combatido por el Estado, que evidencia debilidades como la insuficiencia de efectivos policiales, militares; además de la falta de control en las zonas fronterizas y voluntad política por parte del Gobierno, consideró el analista económico Julio Alvarado.
El contrabando por sus características en organización y tecnología sólo podrá ser combatido, con una gran voluntad política de parte de autoridades del Ejecutivo. “La Aduana Nacional presenta varias deficiencias porque siempre fue considerada, como un botín político de los gobiernos de turno”, dijo.
Manifestó, que la Aduana Nacional, siempre ha sido la institución más débil del Estado, en todos los gobiernos, debido a la falta de personal calificado. “Se ponía a funcionarios que desconocían el manejo técnico y la importancia de un plan de lucha contra el contrabando, lo que provocaba que se fomente esta actividad ilegal”, dijo.
Bolivia tiene 6.000 kilómetros de longitud de frontera con los países vecinos, las mismas que están desguarnecidas, lo que hace difícil a la Aduana Nacional controlar el contrabando. “Se deben buscar otra clase de medidas para detener la internación ilegal de mercaderías, sin embargo el Estado aún no está encontrando las estrategias para controlar las fronteras”, dijo.
Para que el Estado tenga control sobre el contrabando, afirmó, será necesario trazar nuevos mecanismos de prevención, como la eliminación de los aranceles y trazar nuevos parámetros impositivos, en el marco del comercio exterior.
Manifestó que es una necesidad en el país, fortalecer a la Aduana, para ejecutar verdaderos planes de control fronterizo. “La práctica nos ha demostrado que las fronteras desprotegidas son una de las causas para el aumento del contrabando organizado, lo que ha llegado a afectar la producción nacional, que ha generado el cierre de miles de fuentes de empleo en el país”, añadió.
Un segundo elemento, es que si no logramos fortalecer a la Aduana, para que funcione eficientemente, el Estado continuará recibiendo pocos ingresos, por concepto de aranceles.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce Catacora, por su parte consideró que la corrupción no sólo está en los puestos fronterizos, sino también en las oficinas administrativas. Señaló que la corrupción se mantuvo en las esferas del Estado, para lo cual se están asumiendo medidas, como el proceso de institucionalización de la Aduana.
Asimismo, la autoridad de Estado ratificó su apoyo de aquellas autoridades del Ministerio de Lucha contra la Corrupción y Transparencia, Impuestos Internos y Ministerio de Gobierno, que decidieron la intervención a la Aduana Nacional, vista como un botín político ante las anomalías registradas en la misma.