Morales es investido líder espiritual y da la venia al Estado Plurinacional
El reelecto presidente Evo Morales recibió en las ruinas de la civilización Tiwanakota, los poderes espirituales para conducir el nuevo Estado Plurinacional de Bolivia, en la antesala de su segundo mandato. |
• “El Estado Plurinacional garantiza la igualdad de todo el pueblo. Todos tenemos los mismos derechos y deberes”, afirmó el Presidente reelecto.
• El Mandatario reconoció que su Gobierno no logró erradicar la corrupción y criticó de nuevo al sistema capitalista por los daños a la madre tierra y promover la discriminación.
Bajo un marco ceremonial, que congregó a más de 100 invitados de honor y movilizó a miembros de las tres fuerzas armadas, Policía y a 4.000 policías sindicales en un sistema de seguridad pocas veces visto en el país, Tiwanaku invistió como líder espiritual al presidente reelecto Evo Morales Aima. Éste en su discurso, de casi una hora, despidió al Estado colonial y dio la bienvenida al Estado Plurinacional.
Morales reeditó ayer la posesión ancestral efectuada el 21 de enero de 2006, tras vencer en las elecciones nacionales del 18 de diciembre de 2005 con el 53.7 por ciento de apoyo electoral. El Mandatario boliviano eligió Tiwanaku por ser cuna de la cultura andina y por el significado espiritual y ancestral del sitio.
Aclamado por los movimientos sociales de los nueve departamentos del país y de naciones como Argentina, Chile, Uruguay, Perú y Honduras, entre otros, el Presidente reelecto ratificó su lucha contra el capitalismo, la depredación de la madre tierra, la desigualdad, la discriminación y sobre todo la corrupción.
UN ACTO ESPIRITUAL
Al igual que el año 2006, Morales visitó los cuatro puntos cardinales del sitio arqueológico de Tiwanaku como parte del ritual organizado para su toma de posesión. Al promediar las 11:45, acompañado por cuatro parejas de sabios aymaras, la figura del Mandatario emergía en la cima de la Pirámide de Akapana.
Un ritual andino abrió la ceremonia que convocó a una centena de periodistas de cadenas internacionales, a periodistas nacionales y a miles de bolivianos y turistas que observaban concentrados lo que ocurría en el sitio arqueológico.
Vestido con una camisa de bayeta blanca, adornada con símbolos aymaras, un pantalón negro y una gorra ceremonial, Morales descendió de la Pirámide de Akapana, guiado por una anciana cuya edad sobrepasaba los 100 años, hasta el templo de Kalasasaya donde se llevó a cabo la ceremonia final.
Entre ofrendas de los distintos líderes indígenas de varios países y la entrega del bastón de mando por parte de un niño, Morales dio inició a su discurso en su lengua nativa, el aymara. Luego continuó en quechua y finalmente en español.
En sus primeras palabras, Morales dio gracias a la concurrencia y a los acompañantes de su Gobierno por los cuatro años de gestión presidencial. “Estamos acá en un lugar histórico, arqueológico (...) y mi promesa es nuevamente servir al pueblo boliviano”, dijo.
CORRUPCIÓN Y CAPITALISMO
El Mandatario boliviano reconoció, en parte de su discurso, que su Gobierno no logró erradicar la corrupción, mal que caracterizó a otras administraciones presidenciales.
“El Estado colonial nos dejó una herencia, esa herencia es la corrupción, eliminarla no ha sido sencilla, pero saben hermanos y hermanas que una autoridad que robó en nuestra gestión va a la cárcel. Quiero decirles que hay que cambiar de mentalidad, el que no vive para servir no sirve para vivir”, afirmó.
Morales recordó a los miles de visitantes a Tiwanaku las tres leyes que rigen la cultura andina: el Ama Quella (No Mentir), Ama Sua (No Robar), Ama Llulla (No seas Flojo). Advirtió que algunos militantes olvidaron el Ama Sua, por lo que demandó mayor apego hacia la Patria para combatir el mal de la corrupción.
Además, el líder del Movimiento Al Socialismo (MAS) y Presidente reelecto para la gestión 2010 – 2015 increpó una vez más al sistema capitalista, por los males causados a la madre tierra y por fomentar la discriminación entre ricos y pobres.
“Desde Tiwanaku, quiero decirles a todos los pueblos del mundo, los pueblos de pie y nunca de rodillas frente al capitalismo”, sostuvo Morales, parafraseando el lema que surgió en la ciudad de El Alto durante los hechos de octubre de 2003: “El Alto de pie, nunca de rodillas”.