En medio de enfrentamientos
Policía desaloja a padres de familia del colegio Monserrat
Policía desalojó por la fuerza a los padres de familia que ocupaban las instalaciones del Colegio Monserrat. |
• Viceministro de Educación, ante declaración del propietario de no revisar decisión de cerrar el establecimiento, garantizó que los alumnos serán reubicados en otros centros educativos de la zona.
El grupo de padres de familia que ocupaba las instalaciones del colegio Monserrat, exigiendo el no cierre del mismo, fue desalojado ayer por efectivos policiales, al mando de un representante del Ministerio Público.
La intervención policial fue antecedida por la negativa del propietario del colegio de reconsiderar el cierre definitivo del mismo. Ante esta situación, el viceministro de Educación Regular, Germán Jiménez, reiteró la reubicación de los más de 500 alumnos del colegio en otros de la misma zona.
La presencia policial generó una airada reacción de los padres de familia, quiénes opusieron resistencia arrojando piedras y otros objetos.
Ante la violencia de los padres de familia, los policías lanzaron gases lacrimógenos, lo cual airó más a los manifestantes. Luego del cruce de gases y piedras, en medio de insultos, la Policía recuperó el ambiente.
Anteriormente, el representante de los padres de familia Edwin Morales, sostuvo que no cesarán con la medida de presión hasta que se garantice la inscripción de todos los alumnos.
Morales denunció que los directores de colegios aledaños a la zona, rechazaron a los alumnos del colegio Monserrat, aduciendo que ya no tenían cupos.
“No quieren saber nada de los alumnos del Monserrat. Entonces, cómo el Viceministro puede garantizar que nuestros hijos se queden sin estudiar”, sostuvo.
Sin embargo, el viceministro de Educación, Germán Jiménez, reiteró ayer que su autoridad ya hizo las gestiones para que todos los estudiantes de la unidad educativa no se queden sin colegio.
“Ya tenemos las plazas para los alumnos, inclusive serán transferidos por cursos íntegros de manera que no se vean perjudicados”, sostuvo.
Respecto a los alumnos que no recogieron sus libretas, Jiménez aseguró que la Dirección Distrital otorgará los respectivos certificados de notas, sobre la base de los reportes enviados trimestralmente.
El propietario del colegio, Raúl Fernández, aseguró que la toma del edificio, impidió la entrega de libretas a unos 200 alumnos. Se prevé que este tema será superado con el desalojo de los padres que ocupaban los predios de las instalaciones.
Por otro lado, Fernández, en declaraciones a los medios de comunicación, descartó toda posibilidad de revisar su decisión de cerrar el colegio. Con esa afirmación, desvirtuó la versión del viceministro Jiménez, en sentido que se revisaría la decisión de cerrar el colegio, si los padres de familia garantizan 500 alumnos.
Los padres de familia levantaban esa lista y hasta antes del desalojo, aseguraron que ya tenían más de 400 pre inscritos.