Gobierno admite que no pudo
eliminar venta de ropa usada
La ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Patricia Ballivián, reconoció que pese a las prohibiciones para la internación y comercialización de ropa usada, el problema sigue vigente en el país.
La autoridad aseguró ayer que aún se requiere un proceso de diálogo y trabajo con las alcaldías y dijo, además, que existe una estructura de contrabando que la Aduana Nacional de Bolivia (ANB) aún no pudo desbaratar.
“Si está entrando ahora no es porque esté permitido, sino porque hay un contrabando que está afectando los mercados internos; la Aduana ha desarrollado inspecciones e incautaciones muy grandes”, declaró la autoridad a la Agencia de Noticias Fides.
Ballivián, dijo sin embargo, que los decomisos del comercio ilegal de prendería usada se tienen que seguir por instancias correspondientes que son las alcaldías a las cuales les pidió “poner de su parte” a tiempo de enviarles una invitación al diálogo.
“Siempre se ha llamado a las alcaldías a la FAM (Federación de Asociaciones Municipales) a consensuar, a hablar he pedido su colaboración, la ley de descentralización estipula que es su responsabilidad, esa ropa no tiene un certificado de sanidad por eso antenta contra la salud del ciudadano”, afirmó.
La autoridad ratificó la prohibición y mencionó que se han emanado políticas de apoyo a los productores; recordó también que se ha firmado un acuerdo con la aduana de Chile para sumar esfuerzos.
“La ropa usada debía ser controlada eficientemente por la Aduana y no lo está haciendo y el Gobierno debe apoyar a la Aduana (sic). Creemos que van a tener que cambiar los mecanismos si el gobierno quiere demostrar que realmente está apoyando a la producción interna” afirmó por su parte el presidente de la Cámara Nacional de Industria (CNI), Daniel Sánchez.