Mujeres exigen modificación de Ley INRA para acceder a tierras
En la última década se han entregado 29.063 títulos de tierra, pero sólo el 17% tiene como titular a mujeres, aunque el 32% está registrado a nombre de ambos cónyuges, según datos de la Coordinadora de la Mujer.
Para este organismo son tres los problemas que deben superar las mujeres, desde la falta de documentos de identidad, el machismo y la burocracia en el saneamiento.
Sólo el 17% de los títulos entregados por el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) en los últimos diez años tiene como titulares a mujeres. El 32% corresponde a parejas y el 42, a hombres.
La secretaria ejecutiva de la Coordinadora de la Mujer, Katia Uriona, denunció que ese bajo porcentaje en favor de las féminas es consecuencia de una cultura machista que las relega.
La Ley 3545 de Reconducción Comunitaria de la Reforma Agraria garantiza que la mujer obtenga el título de propiedad de una tierra saneada que ella trabaja o que le corresponde por derecho o herencia, pero esto no se cumple a cabalidad.
Para Uriona, ese problema tiene que ver con la lógica patriarcal de las comunidades, donde existe la tradición de que la tierra casi siempre es heredada a los hijos varones.
Esa acción quita a las mujeres el derecho a la propiedad de la tierra y sus beneficios, por ejemplo, utilizarla como aval para un crédito bancario.
El otro problema que dificulta a las mujeres el acceso a la titularidad de la tierra es que éstas son las que más problemas tienen con sus documentos de identidad, lo que las coloca en desventaja.
Otros problemas son la burocracia que existe en el proceso de saneamiento de la titulación y la falta de conocimiento de las féminas de su derecho a ser titulares de la tierra.
DEMANDAS
En el Encuentro Nacional por el Acceso de las Mujeres a la Tierra, realizado en noviembre, donde las representantes de unas 30 organizaciones del país pidieron al Estado que rinda cuentas de por qué sólo el 17% de los títulos de las tierras está a nombres de las mujeres, de un total de 29.063 certificados entregados en 10 años.
La próxima reunión será descentralizada en los nueve departamentos para que el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), explique sobre el proceso de saneamiento y el avance de la titulación de tierras para las mujeres.
El director de Titulación del Viceministerio de Tierras, Florián Soto, aceptó que sólo el 17% de los certificados de titularidad fueron destinados a mujeres entre 1996 y 2006, pero explicó que en la gestión del presidente Evo Morales se han entregado más títulos de tierras a ellas que en ningún otro Gobierno con 10,299 certificaciones.
Añadió que ni una mujer recibió título de tierra en el primer Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997), 431 con Hugo Bánzer (1997-2001), 347 durante la gestión de Jorge Quiroga Ramírez (2001-2002), 283 en el segundo periodo de Sánchez de Lozada (2002-2003), 1.576 con Carlos Mesa Gisbert (2003-2005) y 1.488 con Eduardo Rodríguez Veltzé (2005-2006).
AVANCES
Carmen Ávila Vadillo, de la Coordinadora de la Mujer, expresó que, si bien existen avances en la normativa que incorpora criterios de equidad en el acceso, distribución, tenencia y titularidad de la tierra, las mayores dificultades para ejercer este derecho afectan a las mujeres.
“Ellas deben enfrentar un contexto patriarcal de subordinación y discriminación por el hecho de ser mujeres y esto se expresa de diferentes maneras, como la concepción patrilineal que regula la herencia de la tierra; la exclusión de las mujeres en todos los ámbitos y las relaciones de poder en contra de ellas”, sostuvo.
A ello se suma como obstáculo la falta de eficacia institucional estatal, que se expresa en que: a) las mujeres en el campo carecen de documentos de identidad, uno de los requisitos fundamentales para la titulación, y b) existe discriminación hacia ellas de los funcionarios estatales al momento de aplicar la normativa.
La Coordinadora de la Mujer propondrá a la nueva Asamblea Legislativa Plurinacional la ratificación de la Ley de Reconducción Comunitaria de la Reforma Agraria, pero garantizando mecanismos para eliminar las barreras que limitan al sexo femenino el acceso a la tierra.
Finalmente, se demanda un avance con mayor celeridad el proceso de saneamiento.