Los candidatos por La Paz
Floren Sanabria G.
Existen ocho candidatos a la presidencia, dos candidaturas serias, las demás integradas por ex alcaldes, ex asambleístas constituyentes, ex senadora, ex masista, que nada positivo hicieron por el país y La Paz. Su pasado negativo les resta credibilidad, la mayoría es oportunista “busca pegas” como dice el pueblo. Ningún partido tiene propuestas estructurales, un programa serio de gobierno, sólo hay proposiciones triviales, demagógicas, viveza criolla, figuración y nada más.
Igualmente comunicadores sociales, futbolistas, empleados municipales, ex militares, ex constituyentes, ex parlamentarios, periodistas, amas de casa, analistas, diputados y senadores en actual ejercicio en el Legislativo desean llegar a la Asamblea Legislativa Plurinacional, sin contar con capacidad para ser representante nacional. Tienen derecho a postularse, aunque también debe haber ética y moral por cuanto su labor como senadores y diputados por La Paz fue negativa en cuatro años, percibiendo dietas sin trabajar por el campanario.
Son vergonzosas las propuestas de algunos candidatos a congresales por circunscripciones de La Paz, cuando entrevistados, sueltos de cuerpo, ofrecen hacer desaparecer el desempleo en nueve meses, bajar el costo de vida en otros siete, hacer desaparecer el comercio informal en las calles, traer las aguas del Titicaca para regadío del altiplano en este tiempo de sequía, llevar el progreso a las 19 provincias, según el candidato. El entrevistador dice: ¿no son 21?, cuando en realidad son 20. Otras propuestas infundadas revelan el pobre conocimiento de la problemática paceña.
Estos risueños candidatos por La Paz tienen que saber que los nacidos en esta tierra reclaman vertebración caminera, el Complejo Agroindustrial de San Buenaventura, el Bala, el impulso al polo de desarrollo regional que dará increíbles entradas con la perforación del pozo en Liquimuni que convertirá a La Paz en un departamento productor de hidrocarburos, que también abunda en el altiplano, con la exploración del oro que se halla casi a flor de tierra en vastas regiones ahora convertidas en yermos, en fin, con un verdadero impulso al norte paceño existirá progreso, se creará empleos para combatir la desocupación, pobreza y miseria en la ciudad, El Alto y las provincias.
No ignoramos del Primer Mandatario sus aprestos electoralistas de diciembre para quedarse en Palacio, su inclinación más a la agenda política que a la económica, empero los obligados a llevar adelante sus propósitos eran sus colaboradores en el Poder Ejecutivo. Pero muchos ministros y viceministros muestran su incompetencia al no estar compenetrados de sus específicas funciones y ser improvisados, empíricos. El Presidente en cuatro años en el poder no se concretó a la reactivación del aparato productivo, a impulsar la industria y si desea un gobierno serio para trabajar con celeridad, será menester un cambio de timón en la nave del Estado el próximo año, con nuevas figuras técnicas, compenetradas con las necesidades de desarrollo económico, social para aplastar la corrupción, el contrabando y el fomento a la producción de cocaína, que desprestigian al país.