FAO espera consenso para entregar
mayor ayuda a países en desarrollo
Representantes de la FAO analizan aumentar ayuda a los países afectadas por la extrema probreza. |
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), espera de la próxima Cumbre Mundial, sobre Seguridad Alimentaria el consenso necesario para aumentar la ayuda a los países en desarrollo.
El director general de esa institución, Jacques Diouf, indicó que del evento, los días 16 y 18 de este mes en Roma, debe salir la decisión para auxiliar a la agricultura de esas naciones y así contribuir a eliminar el hambre.
La máxima autoridad de la FAO insistió ante el Parlamento Europeo que urge un acuerdo para incrementar la asistencia, en especial, a los países más afectados por la escasez de alimentos.
Apuntó la conveniencia de llegar a objetivos concretos, como los trazados por Latinoamérica y el Caribe de marcar al año 2027 como fecha para erradicar el hambre.
Diouf insistió que en medio de la crisis económica global no se le ha dado la importancia que merece a la agricultura y a las consecuencias del escaso suministro alimentario.
Recordó que en ese contexto las inversiones extranjeras disminuyeron en un 32 por ciento este año y las remesas de los emigrantes -que eran de 300 mil millones- experimentaron una caída brusca en 2009.
También la ayuda exterior a los 71 países más pobres del mundo bajaron un 25 por ciento, en tanto se registró una disminución de 15 a 26 por ciento en las exportaciones de las naciones en desarrollo.
El directivo de la FAO expresó que hoy las familias pobres se alimentan menos, venden sus medios de producción y a menudo renuncian a la educación, lo que se relaciona con factores como el cambio climático, el incremento de inundaciones que arrasan las cosechas y las grandes sequías.
Según el director de la FAO, en los años 70, el 17 por ciento de la asistencia al desarrollo se tradujo en medidas agrícolas y permitió la llamada revolución verde en Asia y América Latina, pero ese porcentaje se redujo a cinco por ciento en la actualidad.
Diouf afirmó que la solución al hambre es incrementar la productividad agrícola en el mundo en desarrollo y aumentar las inversiones en infraestructuras agrarias, para el control del agua y las capacidades de almacenamiento.
En su intervención en el Parlamento Europeo convocó a cumplir el compromiso del G-8, contraído el pasado mes de julio en Italia, de destinar 20 mil millones de dólares en tres años a la lucha contra el hambre en los países pobres.