Reo apuñalado presuntamente por ajuste de cuentas en Chonchocoro
La división Homicidios de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), efectúa el levantamiento legal del cadáver de Cesar Llusco, recluso prontuariado del penal de Chonchocoro, quien fue victimado el miércoles con 200 puñaladas e impacto de arma de fuego.
Llusco quien fuera acusado de varias muertes, al interior del penal y fuera de éste, de acuerdo a los investigadores, habría tenido varios problemas con otros internos, “varias de las heridas que se registran si bien no son efectuadas con navajas o cuchillo propiamente porque los reclusos están prohibidos de portar al interior del penal, pero ellos buscan mecanismos de obtener una arma corto punzante, así tengan que afilar sunchos, es por ello que las heridas del Llusco eran delgadas y pequeñas y también había otras, más largas, además de un orificio de entrada y salida, que presumimos que sea arma de fuego, pero el informe del forense establecerá los detalles”, afirmó el sargento Iván Molina.
Tanto en el levantamiento del cadáver como en la toma de declaraciones, efectivos policiales tuvieron los primeros problemas para desarrollar la investigación porque todos los reclusos del sector de máxima peligrosidad, se atribuyeron ser responsables de echo.
“El Código Penal establece que nadie puede declarar en contra de si mismo y cuando todos se declaran culpables del presunto asesinato del recluso, es contraproducente efectuar la acusación, en contra de sospechosos quienes se encuentran privados de libertad por diferentes casos”, explicó.
En el penal de Chonchocoro, si bien no se explica porque las personas privadas de libertad se encuentran armados, pese a normas de régimen penitenciarios que prohibe la internación de armas sean corto punzantes y menos armas de fuego, Cesar Llusco fue victimado con 200 puñaladas e impacto de arma de fuego.
Entre la jerga policial se establece que la muerte de un preso con más de 50 puñaladas, deja como mensaje que el asesinato fue efectuado como ajuste de cuentas, las mismas que pueden efectuarse por problemas sentimentales o como en el presente echo por ser identificado como soplón, “Es la ley del silencio y quien vulnera la Ley del silencio muere y no de una manera natural, además se registra un pacto de silencio, porque todos los internos se han acusado así mismo, de seguro con la advertencia de que quien habla sigue sus pasos”, sostiene.
El fiscal de homicidios, Carlos Blanco confirmó la participación de efectivos de laboratorio y homicidios quienes en horas de la tarde del mismo miércoles, trasladaron el cadáver del interno de Chonchocoro a la Morgue del Hospital de Clínicas, a Llusco se le atribuye la muerte de dos internos como el caso de Danilo Vargas, alias “el Fantasma” y de Juan V. alias “el Tarzán”.
Al momento efectivos policiales del Comando General de la Policía, conjuntamente con Régimen interno analizan la existencia de armas de fuego y armas blancas al interior del penal de máxima seguridad como es Chonchocoro, ubicado a 4.000 metros de altura, en la carretera a Viacha, donde se interna a personas de mayor peligrosidad.