La Segunda Revolución de Cochabamba de 1811
Luis Antezana Ergueta
En la lucha por la Libertad y la Independencia, Cochabamba registró dos grandes movimientos libertarios: el primero del 14 de septiembre de 1810 y el segundo del 28 de octubre de 1811, acontecimientos sociales de gran significación, pero que algunas veces se confunden con uno solo.
El levantamiento revolucionario del 14 de septiembre de 1810 fue encabezado por el gobernador del Rivero, secundado por el rebelde Esteban Arze y prontamente, luego de tomar el poder político, se estableció una Junta de Guerra que inició negociaciones con Buenos Aires, cuya Junta Gubernativa fue reconocida y bajo cuyas decisiones se puso a disposición. La Junta de Guerra de Cochabamba adoptó diversas medidas administrativas y se relacionó con las juntas de Chuquisaca y La Paz que anteriormente se habían rebelado y declarado su libertad.
Inmediatamente después del 14 de septiembre, la Junta de Cochabamba resolvió enviar un ejército a Oruro para incitar al levantamiento revolucionario así como evitar que cuantiosos caudales que existían en esa ciudad cayesen en poder de las autoridades realistas y las pongan a disposición del Virreinato de Lima. Ese objetivo fue cumplido a cabalidad, lo cual consolidó el proceso libertario, secundando, además, la revolución de Buenos Aires del 1 de mayo de 1810. Inmediatamente después, las fuerzas patriotas de Cochabamba decidieron marchar de Oruro a La Paz para fortalecer las acciones revolucionarias y detener al ejército realista que, por orden del Virrey Abascal, fue destinado al Alto Perú.
Durante esa marcha se produjo la Batalla de Aroma que favoreció a los patriotas y constituyó una victoria trascendental. Sin embargo, enseguida, las tropas de Esteban Arze se replegaron a Cochabamba, donde se propusieron resistir a las tropas del realista Goyeneche que, entre tanto, cruzó el Desaguadero, luego de derrotar al ejército patriota en Guaqui. Goyeneche, ya predispuesto contra los revolucionarios, bajó a Cochabamba, y derrotó con sus veteranos militares al ejército de bisoños cochabambinos, en los campos de Amiraya. Goyeneche también se propuso asaltar Cochabamba y dar muerte a todos los dirigentes rebeldes y proceder al saqueo de la población. Sin embargo, el Gobernador del Rivero transó con Goyeneche y este entró a la ciudad con ánimo pacifista.
Goyeneche permaneció 20 días en la Cochabamba pacificada y se dirigió a Chuquisaca y Potosí para lanzar una ofensiva para aplastar la revolución argentina. Pero a los dos meses de que Goyeneche dejó Cochabamba, Esteban Arze y Mariano Antezana se reorganizaron en el valle de Tarata y el 28 de Octubre de 1811, retomaron la ciudad, depusieron al Gobernador Allende y desconocieron la autoridad de del Rivero. Entonces empezó el Segundo movimiento libertario de Cochabamba, suceso que causó admiración en el Virreinato de La Plata.
La Segunda Revolución de Cochabamba no sólo fue libertaria sino también independentista. Nombró como Prefecto a Mariano Antezana y quedó como principal jefe militar Esteban Arze, quien se trasladó de nuevo a Oruro para resistir a las tropas realistas que llegaban de Perú. La Segunda Revolución de Cochabamba duró casi siete meses y adoptó importantes medidas económicas, políticas y militares. Entonces, Goyeneche, que estaba en Potosí decidió marchar a Cochabamba, vía Chuquisaca. El arequipeño avanzó con 5.000 efectivos en mayo de 1812 y después de derrotar a Esteban Arze en los campos de Quehuiñal y, sin aceptar las propuestas de tregua, atacó Cochabamba, cuyo pueblo, encabezado por el prefecto Mariano Antezana, resistió con numerosas mujeres y hombres en la colina de San Sebastián, el recordado 27 de mayo de 1812, cuando se dio por concluida la Segunda revolución antiespañola de Cochabamba, previo saqueo total de la ciudad y el juzgamiento por una junta marcial del prefecto Mariano Antezana, quien fue fusilado y decapitado en la Plaza, después de contestar un pedido de Goyeneche de que diga: “Viva el rey, muera la Patria”, con la respuesta histórica: “¡Viva la Patria. Muera el Rey!”.