Por: Eduardo Kucharsky Asport
¿De dónde salen las personas envidiosas?
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“Los frutos de la inteligencia amorosa son dulces como la miel”
Eduardo Kucharsky Asport |
• La envidia es una emanación mental, aunque invisible aparentemente, muy real y tan real que produce efectos muy desagradables, tanto al envidiado como al envidioso.
• La envidia es una forma sutil de odio y una desagradable manera negativa de ser, pues, en vez de aprender del hermano o de la hermana que ha encontrado una forma de prosperar y de mejorar, el envidioso se dedica a enviar ondas negativas de reproche mental y a elucubrar formas y maneras de herir y de lastimar a su hermano, al que envidia tanto.
• La envidia es una forma de esclavitud y los vicios y adicciones son la corona del envidioso, que no se da cuenta o que no quiere darse cuenta, de que él también puede mejorar, prosperar y crear cualquier avance o progreso para sí mismo y para los seres que ama.
• Podría decirse que la envidia es una especie de desgracia personal que detiene el avance espiritual de la persona que practica esta actividad sin darse cuenta de que condena a los suyos a un nivel de mediocridad espiritual, mental y física; es por eso que uno debe reflexionar con sinceridad y debe aprender a alegrarse por los triunfos, por las mejoras y por los triunfos ajenos, pues si así lo hace, las propias condiciones comenzarán a mejorar notoriamente y podremos decir con la voz triunfante del alma: “Renuncio a mi papel de envidioso y borro de mí y de todo mi ser tan desagradable y degradante condición”.
• Ahora que nos hemos dado cuenta de los dolorosos y desastrosos efectos de la envidia cuando ésta esclaviza una persona, podemos tomar la decisión de convertirnos en personas buenas, realmente buenas, positivas y sinceras, y de esta manera los triunfos, logros y momentos de verdadera felicidad, llegarán a nuestra vida.
• Ejercicio de inteligencia emocional: Con los ojos cerrados y en estado de silencio interior pida perdón mental a todas las personas que envidia o que ha envidiado en su vida y deje que su mal vuelva a la nada de donde ha venido.
• Sugerencia: Haga leer a sus papás y a algunas personas que podrían necesitarlo, después de la inicial reacción, si leen bien y con amor el artículo, se lo agradecerán.
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