Pareja de comerciantes sufre violento atraco en Pura Pura
Ciudadanía atemorizada por atracos. |
• Delincuentes usando armas de fuego y a bordo de dos vehículos se llevaron $us 80 mil.
Los violentos atracos a mano armada en la ciudad de La Paz vuelven. Alrededor de las 12.30 horas de ayer, cinco personas con apariencia joven atracaron a mano armada a los esposos Rendón dedicados al comercio. Los antisociales, que huyeron a bordo de dos vehículos, se llevaron cerca de 80 mil dólares.
Raúl Rendón, esposo de la víctima, relató que se aprestaban a viajar la ciudad de Iquique, Chile, para comprar mercadería, cuando fueron interceptados por los atracadores en la calle Salamanca, barrio Ferroviario (detrás de la ex fábrica Said).
Los asaltantes dispararon contra el parabrisas de su automóvil marca Toyota para luego sustraerles el dinero. La evidencia del atraco fue los tres disparos con arma de fuego.
“Estábamos viajando a Iquique cuando de repente nos han rodeado un auto color plomo y una vagoneta verde, de los que bajaron cinco personas para robarnos entre 70 mil a 80 mil dólares. Creo que nos han seguido y han esperado el momento para asaltarnos”, relató Rendón.
La esposa, visiblemente desconcertada por el asalto evitó dar mayores comentarios y sólo atinó a llorar desconsoladamente por el dinero robado. “Nos han disparado había un auto plomo, otro atrás y una vagoneta delante de nosotros”, dijo al periodista de un canal de televisión.
A la llegada de la Policía que se movilizó por la zona Pura Pura y El Alto, los vecinos pidieron seguridad ciudadana, pues no sería la primera vez que ocurre este tipo de asaltos en esta zona.
OTRO ATRACO
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), un asalto el pasado domingo, al restaurante Lourdes, situado a un cuadra de la plaza Murillo, sobre la calle Ballivián, donde los antisociales se llevaron un botín entre Bs 9.000 a 12.000, además de cuatro garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP).
El asalto se produjo alrededor de las 16.00 horas del domingo. La propietaria de ese negocio responsabilizó a la empresa S y S, pues a pesar de ser contratada para custodiar ese negocio, brillaron por su ausencia, mientras que la alarma sonaba sin pausa, la misma que ellos instalaron y a la que respondieron después de tres horas del robo.