Control de comuna alteña fue controlada por partidos
El Alto, (APA).- Pese a que se elija como alcalde a un concejal que accedió al cargo postulado por el Plan Progreso (PP), probablemente Enrique Ricaldi, partido que después se alío con Poder Democrático Social (Podemos), el Movimiento Al Socialismo (MAS), presuntamente ya tiene el control de la comuna alteña a través de los grupos de presión que en el pasado apuntalaron a los alcaldes de Conciencia de Patria (Condepa).
El Alto que en la década del 90 del siglo XX fue el reducto electoral de Condepa, partido que jefaturizaba el extinto comunicador Carlos Palenque Aviles, a partir del siglo XXI se ha convertido no solamente en el reducto electoral del MAS sino también en el principal sustento social y de presión que tiene el actual gobierno presidido por Evo Morales Ayma.
El MAS pese a que su dirección regional no está consolidada, con el respaldo social que tiene en la ciudad de El Alto, en los hechos es virtual dueño de la situación política en la comuna alteña, por el que los ocho concejales del PP son rehenes sociales, ya que no podrán hacer prevalecer su absoluta mayoría, según analistas. El parido de gobierno tiene sólo dos concejales y el Movimiento Social de Octubre (M-17) tiene otro concejal.
Ese respaldo social que lograron fácilmente capitalizar los militantes masistas el pasado miércoles 21 y que rebaso sin dificultades a los funcionarios de la comuna y los dirigentes de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) para echarlos del piquete de ayunadores junto al alcalde Fanor Nava, ahora es dueño de la situación y definirá quien será el próximo rehén social de la comuna que ejercerá el cargo de alcalde.
QUINTO ALCALDE ECHADO
De los 25 alcaldes que El Alto tuvo, con Nava, seis alcaldes no pudieron concluir su gestión. La lista de echados por actos irregulares, lo encabeza Juan Polo Maguiña y Julio Muñoz Vargas, ambos de Acción Democrática Nacionalista (ADN) en la década del 80.
En la década del 90, Walter Vargas, Jaime Reyes y Flavio Clavijo, los tres de Condepa, también fueron echados por actos irregulares y autoritarismo.
En cambio Luis Vásquez y José Luis Paredes ambos del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), no concluyeron su gestión para postularse, el primero como diputado y el segundo como prefecto.
El alcalde Nava que accedió a la cabeza de la administración de la comuna alteña en septiembre de 2005, sustituyendo a José Luis Paredes quien renuncio al cargo para postularse como candidato a prefecto, hace más de dos años articulando el apoyo de los denominados movimientos sociales, echó del Concejo a Marcelo Vásquez, concejal del PP-Podemos, quien como opositor intento fiscalizar la administración de Nava.
Los cuatro años un mes y 13 días en que administró la comuna alteña, Nava estabilizó su gestión estableciendo un virtual co gobierno con algunos dirigentes de los denominados movimientos sociales a los que permitió el acceso a algunas direcciones.
Inclusive los mismos concejales titulares del MAS (Wilsón Soria y Gustavo Morales) y el propio concejal del M-17, Roberto de la Cruz formó parte de la denominada Bancada Alteña que fue articulado por el actual presidente del Concejo, Enrique Ricaldi.
En ese virtual co gobierno, al que se denominó de concertación, los dirigentes irrumpieron en varias sesiones del Concejo para respaldar la aprobación de los informes de gestión de Nava.
CAMISETA
Después de advertir la avalancha de votos que obtuvo el MAS en las últimas elecciones nacionales, el Referéndum Revocatorio y el apoyo espontáneo de los alteños que volcaron la correlación de fuerzas a favor del actual presidente Evo Morales, los concejales del PP-Podemos se declararon militantes del actual proceso de cambios.
El alcalde Nava, considerando que la única vía que le permitiría optar por su reelección, ensayo ponerse encima una chalina con los colores del MAS, con el que lo recibía al presidente Morales en los actos de inauguración de obras. Fueron las presiones de los militantes del MAS que le obligaron a que se quite la chalina.
De acuerdo a informaciones a los dirigentes de la regional del MAS, Nava y los concejales Enrique Ricaldi y Sara Arnéz, intentaron acercarse al partido que tiene el control del rumbo de la comuna alteña, lo que consideran como un acto de acomodo para continuar en el cargo.