Sentenciados por corrupción
Ex alcaldes de Vinto y Ansaldo fueron remitidos a cárcel de San Sebastián
Municipios rurales de Cochabamba carecen de obras de impacto. |
Cochabamba.- En las últimas horas los ex alcaldes, Pacífico Otalora, de la población de Vinto y Asterio Camacho del municipio de Anzaldo, fueron remitidos a la Cárcel Pública de San Sebastián Varones, acusados de corrupción y otras irregularidades en el ejercicio de sus funciones.
Tras una audiencia de medidas cautelares el ex alcalde de Vinto, Pacífico Otalora fue enviado con detención preventiva a la Cárcel de San Sebastián, mientras que la dirección de su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), le restó todo apoyo y lo expulsó de sus filas “por desobediencia partidaria”.
Otalora fue detenido el miércoles por la Policía e imputado por el Ministerio Público, por los delitos de tenencia de explosivos, sedición, allanamiento e instigación pública, luego de haber liderado una frustrada toma de la Alcaldía, para lo cual encadenó las puertas y lanzó petardos contra sus adversarios y contra la Policía, que intentaban sacarlo del inmueble Municipal.
La ex autoridad enfrenta otras cuatro imputaciones, por delitos de corrupción, presuntamente cometidos en su gestión de Alcalde, como los contratos con propietarios de volquetas fantasmas, en algunos casos dobles contratos con un sólo propietario y la apropiación indebida de los recursos del pago de impuesto correspondiente a la venta del balneario El Paraíso, que ascienden a más de medio millón de Bolivianos.
Por otro lado también fue sentenciado el ex Alcalde del Municipio de Anzaldo de las gestiones 2005 a 2007, Asterio Camacho, de la extinta Nueva Fuerza Republicana (NFR), por malversación de fondos, contratos lesivos al Estado, tráfico de influencias y conducta antieconómica.
La ex autoridad fue trasladada al penal San Sebastián varones, con detención preventiva, por incumplimiento de medidas cautelares.
Camacho denunciado por malversación de fondos, adquirió para este Municipio una ambulancia en la suma de 150.000 bolivianos, sin embargo, el vehículo sólo era una vagoneta común, a esto se sumaron los desvíos a otros gastos de los recursos del Seguro Universal Materno infantil (SUMI).