Saqueo de madera mara pone en peligro su existencia
El constante saqueo de la madera mara, tanto para el aprovechamiento nacional como de extranjeros, pone en peligro su existencia, puesto que no se considera la repoblación de la especie, destacó el responsable de sistema de información geográfica del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), Carlos De Ugarte Ochoa.
“Es importante poder contar, con procesos de reforestación, puesto que la mara está en peligro de extinción, ya que actualmente no existen medidas de conservación y una de las zonas donde ya no está presente es Alto Beni”, indicó.
El árbol de mara en Bolivia, es un recurso natural apreciado ya que es considerada una madera de buena calidad, por lo que constantemente está sometida a talas legales e ilegales.
La madera mara es utilizada para la industrialización, en la fabricación de muebles, de todo tipo que luego son vendidos en el mercado interno y externo.
Actualmente existen empresas autorizadas para sacar la madera, pero estas mismas se las ingenian para adquirirla de manera ilegal, dando a los comunarios de las zonas pequeñas cantidades económicas a cambio de la materia prima, que sale del país.
A pesar que la mara se encuentra en varias áreas protegidas del País, como en el Parque Nacional Madidi, aún es amenazada especialmente en las zonas fronterizas, donde los extranjeros sacan el producto sin control alguno.
Un árbol de mara tarda por lo menos 20 años para ser utilizado como madera y es la naturaleza misma que se encarga de dotar los nuevos árboles, puesto que taladores no efectúan un repoblamiento de la especie.
En el año 2007 organizaciones de Apolo decomisaron madera del Madidi, que tenía que ser trasladada a La Paz, el decomiso fue de 6 mil pies de madera mara.
Un camión Scania camuflado con cajas de cerveza fue interceptado por los dirigentes apoleños para luego conducirlos al municipio y decomisarlos por la ilegal actividad, puesto que no se puede explotar madera de un área protegida.
La tala indiscriminada de la madera se practica desde la década de los 90 en el puesto fronterizo de San Fermín. En principio ingresaban los peruanos, luego comerciantes bolivianos se dedicaron a la ilegal actividad, sin control alguno del Gobierno.
Uno de los problemas latentes que se tienen respectos a los recursos naturales, es el ingreso de los peruanos que ingresan al país, y se llevan la materia prima aprovechando que en áreas protegidas no cuenta con el personal suficiente para el control.