Falta de educación vial
Paceños no respetan pasarelas, semáforos ni paradas públicas
GRAVE PROBLEMA: PACEÑOS NO USAN LAS PASARELAS. |
Los malos hábitos de muchos paceños, en cuanto a educación vial, hacen que éstos ignoren las funciones que cumplen pasarelas, semáforos y las paradas habilitadas para el transporte público. A esto se suma el poco interés de las autoridades de impulsar cursos de educación vial para un mejor comportamiento ciudadano.
Tras un recorrido efectuado por EL DIARIO por el centro paceño y algunas zonas se evidenció que de cada diez ciudadanos sólo tres ó cuatro utilizan adecuadamente las pasarelas habilitadas en la ciudad como las ubicadas en las avenidas Montes, Simón Bolívar y Saavedra.
El caso más preocupante está en la avenida Saavedra, donde la pasarela ubicada a la altura de la puerta principal de ingreso al Hospital General sirve como “sombrilla” para ocasionales ciudadanos que están a la espera de un transporte de servicio público.
En el sector la gente, especialmente estudiantes de las carreras de Bioquímica, Odontología y Medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), trajinan de un frente a otro sin ninguna seguridad poniendo en riesgo su propia vida por el alto tráfico vehicular que soporta el lugar.
SEMÁFOROS
Otro problema de mala educación vial es la falta de respeto a las luces del semáforo. Según las reglas de tránsito el peatón debe esperar a que la señal de semáforo esté en rojo para cruzar cualquier avenida o calle, hecho que no sucede debido a que en la mayoría de los casos el ciudadano opta por arriesgar su vida y cruzar de un lado a otro mientras el semáforo está en verde.
Este problema es más notorio en las avenidas Mariscal Santa Cruz, 16 de Julio y Camacho, como también en calles adyacentes como la Mercado, Socabaya, Ayacucho, Colombia, Jenaro Sangínez, entre otras.
Consultado sobre el tema, un agente de parada advirtió: “las personas no respetan el semáforo, pasan nomás”.
PARADAS PÚBLICAS
La mala educación vial se traduce, además, en la falta de respeto a las paradas habilitadas para el transporte público.
Según observó EL DIARIO, la mayoría de la gente opta por subir a las movilidades donde mejor le parece, incluso poniendo en riesgo su vida y la de otras personas.
El mayor conflicto se presenta en los denominados horarios pico, como las doce del medio día, cuando la mayoría de los ciudadanos buscan retornar a sus domicilios, hecho al que se suma que a esa hora miles de estudiantes salen de sus unidades educativas, lo que agrava el panorama.
Otra característica, es la poca presencia policial que en algunos casos es permisiva con los conductores del transporte público quienes optan en parar en lugares prohibidos para recoger a sus ocasionales pasajeros; mientras que las “cebras” hacen lo que pueden por modificar los malos hábitos de los paceños.