Manantiales del Silala
Los manantiales del Silala están ubicados en el cantón Quetena de la provincia Sud Lípez de Potosí, donde afloran 94 ojos de agua y generan unos 200 litros por segundo que se escurren por canales artificiales hacia el norte chileno.
En la larga y estrecha geografía chilena, el agua está distribuida de forma heterogénea. En el centro y sur -de la Cuarta a la Décima Región- se concentra la mayor cantidad del recurso. En cambio, el norte es una zona donde el agua escasea; allí se extiende el desierto de Atacama, el más seco del mundo y donde los manantiales del Silala son la única fuente del recurso hídrico.
La distribución de las aguas del manantial es el centro de una disputa entre Chile y Bolivia. Aunque de poco caudal, el Silala es significativo no sólo porque se vincula con el reclamo boliviano de una salida soberana al Pacífico, sino con el ineludible tema de la escasez de agua a nivel mundial.
El gobierno chileno afirma que el Silala es un río internacional de curso sucesivo y, por tanto, su uso está regulado por el derecho internacional. Bolivia, en cambio, sostiene que se trata de manantiales que afloran a la tierra y que no están regidos por leyes internacionales.
De acuerdo con estudios del Instituto Geográgico Militar, el Silala nace y muere en territorio boliviano pero ha sido desviado en forma artificial hacia Chile.
Las aguas del Silala se desvían a Chile por una canalización artificial autorizada por una concesión boliviana a The Antofagasta-Bolivian Railway Company a principios del siglo pasado, empresa chilena que actualmente se llama Ferrocarril Antofagasta-Bolivia.
Chile ha planteado que un tribunal internacional, el de La Haya, resuelva la controversia de si el Silala es un manantial o un río internacional.
Las aguas del Silala son íntegramente bolivianas, así lo demuestra un informe elaborado por la Comisión de Política Internacional de la Cámara de Diputados del año 2003, cuyos integrantes fueron personalmente (en octubre de 2002) hasta la región del Quetena donde a través de informes hidrogeológicos, hechos por personal experto en la materia, pudieron establecer que el Silala no es un río de curso sucesivo y que sus aguas fueron desviadas.
Según documentos presentados a EL DIARIO por el investigador Milton Lérida, el informe fechado el 23 de enero de 2003 establece que las aguas del Silala “fueron captadas con autorización expresa y Escritura Pública No.4 en 1908 (otorgada) por la Prefectura de Potosí a la Empresa Anglo Chilena “The Antofagasta (Chile) And Bolivian Railway Company Limited”.
“En 1908, cuando el Prefecto accidental de Potosí, René Calvo Arana, en su carácter de Superintendente de Hacienda de ese Departamento, otorgó la concesión de uso de los bofedales del Quetena a la empresa The Antofagasta (Chile) And Bolivian Railway Company Limited a título gratuito; ni el gobierno chileno de entonces, ni ninguna autoridad de ese país, arguyeron que esas aguas constituían un río y menos un río de curso sucesivo, más aún, la solicitud misma implicó un reconocimiento expreso a la autoridad boliviana sobre esos recursos hídricos”, señala el documento.
Asimismo, entre los estudios utilizados para asegurar que el río Silala es boliviano se contempla el hecho de que en ningún mapa chileno o de Sudamérica, anterior al Tratado de 1904, figura el río Silala. “Sólo aparecen en la región los ríos Loa y San Pedro”. Este hecho está respaldado por el Balance Hídrico de la zona Norte de Chile.