Bolivia, 18 de julio de 2009
|
| Editorial | Opinión | Política | Economía | Sociedad | Nacional | Cultural | El Deportivo | Internacional | |
• Hay dos clases de personas en la vida, las que están en buena relación con el reino espiritual y las que se mantienen peleadas o en discordia con dicho plano causal de la vida; la diferencia que podemos apreciar es evidente cuando se observa las actitudes, los estados, las formas comunicativas y los resultados; las diferencias saltan a la vista cuando se observa desde el criterio de buena o mala relación con el mundo espiritual de la vida. • Nuestra relación con el ser supremo y con su reino espiritual marca y define el tipo de vida que hemos de vivir en el momento actual de nuestra existencia; la relación que estoy mencionando y sugiriendo es una relación mayormente mental pues es en el reino mental donde todos los seres o espíritus estamos conectados formamos una múltiple y enorme unidad. • La mala relación que se tenga con el ser universal y con su reino de seres o espíritus se manifiesta como estados de estancamiento, actitudes mentales negativas desagradables y altamente agresivas, estados de tiranía y abuso irracional hacia las personas que forman el entorno familiar y también como una incapacidad de volar con las propias alas, es decir, de vivir independientemente y de auto sostenerse económicamente; todas estas situaciones negativas o al menos una gran mayoría, provienen de esa mala actitud y de esa mala relación con el ser universal que se produce en la intimidad del alma y en la intimidad del corazón; en cambio, las personas que tienen una conciencia clara o al menos con la intención de mantener o de mejorar esa relación con el ser universal, van experimentando una especie de guía interior, una especie de apoyo espiritual que viene desde el mismo interior de las personas y que va produciendo estados y conductas altamente inteligentes y racionales que les van permitiendo definir claramente sus metas y deseos y también elaborar planes por escrito, y por supuesto, emprender acciones pre-entrenadas en la imaginación y ejecutadas en el plano físico con la seguridad de contar con la ayuda y con el apoyo de la inteligencia infinita que está más activa en este tipo de personas. • Un método sencillo que ya expuse en algún artículo anterior para restaurar la relación con el ser universal consiste en decirle a todos los pensamientos que estén en nuestra mente, tanto positivos como negativos: “yo te amo” y repetir estas tres palabras con los ojos cerrados hasta que las energías negativas se vuelvan positivas y al hacer esta actividad vamos restaurando nuestra relación con el ser infinito y vamos clarificando o disolviendo las creencias negativas que nos causaban todas nuestras limitaciones y toda nuestra infelicidad. • Uno de los efectos más inmediatos y necesarios del ejercicio de restauración de nuestra relación con el ser supremo es la disminución de adicciones y de las actitudes negativas, siempre que los ejercicios se hagan con sinceridad y con regularidad. • Ejercicio del día: Cierre los ojos, concéntrese y diga: “Pensamiento de preocupación, yo te amo; Pensamiento de paz y confianza, yo te amo”, repita las palabras entre comillas durante dos o tres minutos o un poco más si lo desea y luego repita el ejercicio con otros pensamientos que sean amenazantes o causantes de dolor o sufrimiento interior y podrá apreciar los cambios que irán llegando a su vida. • Si desea tener una conversación con el autor o una consulta acerca de cualquier problema, llame a los teléfonos del encabezado (2488284 – 2494490 -72513317) o escriba a su correo electrónico (A las personas que lo soliciten, se les enviará un artículo de Inteligencia Emocional); llame con confianza, tal vez una charla podría devolverle la tranquilidad.
|
|
||||||||||||||||||||||||
© 1997 - 2009 EL DIARIO S.A. Todos los derechos reservados. |