Ex Canciller afirma que aguas del Silala no es un recurso compartido
Javier Murillo de la Rocha |
• Javier Murillo de la Rocha asegura que si el Gobierno boliviano comparte el criterio chileno estaría regalando el 50% de ingresos por su consumo.
Para el ex canciller Javier Murillo de la Rocha, el acuerdo alcanzado entre autoridades de Bolivia y Chile en torno a las aguas del Silala significaría que el país estaría perdiendo el 50% de ingresos por su consumo por parte de empresas chilenas.
El anuncio de que estas aguas son un recurso compartido, caló hondo entre los diversos sectores del país, porque afirman, basándose en estudios de expertos, que estas aguas nacen y pasan por territorio boliviano, y por lo tanto, el pago por su consumo debería ser del 100%.
La expresión del viceministro de RREE de Chile, Alberto van Klaveren de que primero, “son aguas que estamos compartiendo” y segundo, que “ambos países tienen pleno derecho de beneficiarse del uso de esas aguas”, es la base para que el ex canciller Murillo de la Rocha afirmara de forma enfática, que esas apreciaciones no son ciertas, porque las aguas por donde fluyen los manantiales es 100 por ciento boliviano.
“Las aguas son íntegramente bolivianas y lo que hemos mantenido como posición de Bolivia es que este recurso no proviene de un río internacional de curso sucesivo como son los que atraviesan más de dos estados”, acotó
Aclaró además que estas aguas provienen de manantiales, las que fueron canalizadas a través de obras de ingeniería para que el recurso hídrico sirva para la operación del ferrocarril Antofagasta Bolivia.
La ex autoridad diplomática argumentó que en caso de que estos recursos se declaren compartidos, se estarían afectando los recursos nacionales, negando que existan porcentajes que correspondan a Chile, sino que son aguas íntegramente del Estado boliviano.
Remarcó que el pago tiene que hacerse por la totalidad de las aguas y no sólo el 50 por ciento, por ser una doctrina que siempre mantuvo el gobierno boliviano en defensa de la soberanía y los recursos naturales.
Resaltó además que si el Estado y los bolivianos reconociéramos que el uso es común y se realizaría la concesión de este recurso, se estaría cometiendo una traición a la patria, y sería algo inadmisible porque los manantiales nacen y se encuentran en la zona Sur Lipes del departamento de Potosí
Insistió en que todas estas aguas pertenecen al Estado boliviano y que no son un recurso compartido. “Lo primero que se debe exigir es la totalidad del pago (del 100 por ciento) de las aguas y el pago de compensación desde el momento que cambio la concesión hecha a Chile que fue a título gratuito para atender las operaciones del ferrocarril”, señaló.
Según antecedentes, se señala que cuando las locomotoras comenzaron a funcionar a diesel a fines de los años 40, la compensación debería ser a partir de esa fecha hasta estos días, ya que Chile utilizó y comercializó esas aguas en su exclusivo beneficio, por lo tanto, debería establecerse a partir de los años 40 una política internacional que se mantuvo en gestiones anteriores.
TRATADO DE LIBRE TRANSITO
Además la autoridad, recordó que el libre tránsito abarca para todos los puertos de Chile, derecho que es parte del Tratado de 1904 y que ésta no es una concesión sino una obligación del gobierno de Chile por el enclaustramiento geográfico al que ha sometido al país partir de 1879.
ORIGEN DEL SILALA
Los manantiales del Silala están ubicados en el cantón Quetena, de la provincia Sud Lípez del departamento de Potosí, donde afloran 94 ojos de agua y generan unos 200 litros por segundo que se escurren por canales artificiales hacia el norte chileno (trabajo de ingeniería).
En la larga y estrecha geografía chilena, el agua está distribuida de forma heterogénea. En el centro y sur, de la cuarta a la décima Región, se concentra la mayor cantidad del recurso. En cambio, el norte es una zona donde el agua escasea; allí se extiende el desierto de Atacama, el más seco del mundo y donde los manantiales del Silala son la única fuente del recurso hídrico.
La distribución de las aguas del manantial es el centro de una disputa entre Chile y Bolivia. Aunque de poco caudal, el Silala es significativo no sólo porque se vincula con el reclamo boliviano de una salida soberana al Pacífico, sino con el ineludible tema de la escasez de agua a nivel mundial.
De acuerdo con estudios del Instituto Geográfico Militar, el Silala nace en territorio boliviano, sus aguas se desvían a Chile por una canalización artificial autorizada por una concesión boliviana a la empresa The Antofagasta - Bolivian Railway Company, empresa chilena que actualmente se denomina Ferrocarril Antofagasta - Bolivia.