Fiestas julias, no “julianas”
Ramiro Loza Calderón
El presente mes en el que se recuerda el Bicentenario de la Revolución libertaria del 16 de Julio de 1809, varios medios de comunicación se refieren a las fiestas “julianas” para destacar una serie de acontecimientos y festejos que tanto la Prefectura de Departamento como la Alcaldía Municipal promueven en recordación de dicho fasto iniciador de la verdadera emancipación del Alto Perú, hoy Bolivia.
Hace algunos años, al parecer con más propiedad, era general el uso de fiestas “julias” para el mismo objeto. Así por lo menos lo sugiere el mes –Julio, y no “Julián”-, en el que se desarrolló la gesta paceña. Sin embargo para salir de dudas acudimos a una rápida consulta permitiendo percatarnos que “juliana” es una planta herbácea de la familia crucíferas...”, versión en la que coinciden el Diccionario de la Real Academia de la Lengua y la Enciclopedia Océano. Por su parte, el Diccionario Abreviado Espasa-Calpe nos ilustra que también se comprende como juliana a una “planta que por el brillo y perfume de sus flores, es de las más apreciadas en jardinería”. Además, amplía que con la misma palabra se conoce a una copa aderezada con infinidad de ingredientes vegetales. Figuran también en la historia universal algunas mujeres de nombre Juliana, pero sin relación histórica con nuestro país.
En cambio si se consulta el término “julias”, los nombrados textos refieren su significado a las “fiestas conmemorativas de la independencia argentina”, es decir a su solemne proclamación en el Congreso de Tucumán. A mayor abundamiento, los diccionarios califican como “juliano” lo “perteneciente a Julio César o instituido por él”. Como se sabe Julio César (101-44 a.J.C.), político y dictador romano, fue uno de los más insignes generales y, como tal, conquistador de las Galias.
En consecuencia, no hay duda que carece de sentido y peca de inapropiado el denominativo de “fiestas julianas”, siendo lo correcto llamarlas “fiestas julias”, de modo que los paceños –incluidas sus autoridades- no pasemos de cursis y demasiado desinformados. Que la hermana República de Argentina haga uso correcto de la semántica para conmemorar su Día Nacional, como ya adelantamos, confirma lo aclarado en estas líneas, como lo fuera si el Perú denominara también como “fiesta julia” al 28 de Julio, fecha de su independencia. Como alternativa se puede denominar a Julio como “mes murillano”, en ofrenda directa al conductor del pueblo paceño en su máscula epopeya.