Ministra peruana asegura que Bolivia y Venezuela financiaron a grupos radicales
(APG). La ministra del Interior del Perú, Mercedes Cabanillas, denunció ayer que Bolivia y Venezuela financiaron la existencia de grupos radicales que generaron violencia en Bagua, donde murieron policías y campesinos.
Cabanillas vinculó los hechos violentos ocurridos en Bagua a la existencia de grupos radicales financiados desde el exterior que buscan implantar un “modelo de caos y anarquía” y de oposición a la inversión privada, generadora de fuentes de trabajo.
En ese sentido, destacó la necesidad de establecer un “punto de encuentro” entre las autoridades y la población, para enfrentar a los sectores violentos que propiciaron los hechos de la Amazonia y buscan empujar al país al abismo.
Al responder el pliego interpelatorio sobre los sucesos de Bagua, refirió que Perú libra en estos momentos una batalla ideológica y programática, contra los sectores violentos, que reciben financiamiento externo.
Grupos minoritarios
“La batalla ideológica y programática no es en el nivel de las ideas, como democráticamente debería serlo, sino que se enfrenta a grupos minoritarios, pero bien organizados, con recursos, que llegan de la capital del llamado modelo socialista bolivariano, vía su mayordomía del altiplano, que usan métodos violentos”, dijo en alusión a Venezuela y Bolivia.
Señaló que estos grupos radicales se aprovechan de todo reclamo, y aplican la técnica de la acumulación de la fuerza social, viejo método de izquierdistas “criollos”, ahora compañeros de excarcelados, algunos reservistas, “frentistas”, algunos dirigentes de gremios y políticos extraviados.
“Todos ellos, enemigos de la inversión privada, que trae trabajo, desarrollo, progreso y bienestar”, anotó.
Dijo que, estos grupos violentistas, trabajan desde la llamada Coordinadora Continental Bolivariana y la Coordinadora Política Social, las cuales promueven y financian revueltas, y también la llamada Cumbre de los Pueblos, donde una senadora boliviana leyó una carta del mandatario boliviano, Evo Morales, a través de la cual llamaba a la revolución.
“Eso se llama intromisión, señores, ese país viene exportando hacia el Perú propaganda del modelo del caos y la anarquía, que busca como fase final el derrocamiento del régimen democrático, el gobierno provisional y un congreso popular”.