Según análisis de Aprocalvi
Cierran talleres artesanales de zapatería por el contrabando
Los fabricantes de calzados desaparecen por la desleal competencia de los contrabandistas. |
• Los calzados chinos y las botas peruanas de contrabando dejan sin mercado a la producción nacional.
El fiscal de la Asociación de Productores en Calzado, Viajeros al Interior del país (Aprocalvi), Cirilo Plata, informó que al menos 45 talleres artesanales dedicados a la elaboración de zapatos fueron cerrados en el año, por el contrabando de productos chinos nuevos y usados.
El dirigente dijo que para revertir ese hecho se envió una nota al Gobierno, solicitando audiencia para que se busque una solución y se garantice el empleo a los operarios.
“Hasta ahora en mi asociación han cerrado 45 talleres y eso a afectado en la contratación de los operarios, que haciendo un promedio se tendría a cinco trabajadores y eso repercute en le empleo, porque no sólo nosotros nos quedamos sin ingresos sino las familias de estos cinco operarios”, sostuvo.
Alertó que si bien hasta la fecha se han cerrado 45 talleres, al menos 20 se encuentran en similar proceso que afectará mas la generación de ingresos y de empleo en el caso de sus trabajadores.
Explicó que el principal factor para le cierre de los talleres es el contrabando, tanto de zapatos chinos como de botas peruanas, además de los de medio uso que llegan con la prendería usada.
“El costo de zapatos nuevos de contrabando esta entre los 90 y 120 bolivianos y los nuestros cuestan más. Eso se debe a que los insumos han subido de precio y creo que eso debe ser revertido por el Gobierno donde hay predisposición, pero los ministros no hacen nada para mejorar el empleo en general”, afirmó el dirigente.
“Quisiera que se evite el contrabando con un mejor control, pero nuestras autoridades no hacen nada y ya tenemos talleres cerrados. Nuestras familias ya no saben que hacer, hasta hemos pensando en entrar al contrabando de zapatos, pero vamos a esperar”, afirmó.
Explicó que en el ámbito departamental hay al menos 900 talleres, de los cuales 45, de un total de más de 240 de la Aprocalvi, se han cerrado sin considerar los afiliados a otra asociación departamental.
Plata explicó que una de las salidas para evitar le cierre de estas unidades laborales es la conversión del Bono Juancito Pinto para que su entrega sea en especie y no así en efectivo, con el objetivo de generar empleos y a la vez promover el consumo de prendas nacionales.
“Muchos nos hemos endeudado con el banco para tener tecnología nueva, que es lo que nos faltaba pero ahora se están cerrando los talleres y aparecemos como deudores”, aseveró.
Señaló que en el caso de la urbe alteña el 25 de julio se procederá a llevar adelante una reunión con las autoridades del Gobierno Municipal de El Alto, donde se tratará la fabricación y elaboración de prendas de vestir.
Se pedirá que los productos sean distribuidos a los niños de las unidades educativas, previa aceptación de la Federación de Padres de Familia de El Alto (Fedepaf), para que el Bono Wawanakastaki no sea entregado en efectivo, sino en especie.
Recordó que sus afiliados no sólo se dedican a la elaboración de zapatos de distintos diseños, los cuales incluso son competitivos con los que ingresan por la vía del contrabando, pero que de igual manera deben ser vendidos en Villazón, hecho que también han ido reduciendo sus ingresos.
“El Gobierno ni nadie se ha preocupado para que se capaciten nuestros afiliados, nosotros tenemos que comprar maquinaria, pero no hay condiciones para capacitarnos y menos para vender, porque todo está caro, desde el cuero, una lata de pegamento que cuesta 550 bolivianos nos dura apenas una semanas y otros gastos; y así no se puede, porque de paso los contrabandistas llegan y venden lo que quieren”, finalizó Plata.