Concluyó el ciclo de San Juan
ahora se vive la Era Ecológica
LA DESAPARECIDA FIESTA DE SAN JUAN. |
• Hace algunos años, como esta noche se “atizaba” en todas las calles y la juventud se divertía alrededor de contaminantes fogatas.
Según David Mendoza, sociólogo investigador, el ciclo de San Juan en nuestro país habría concluido, siendo que los valores iniciales de esta fecha eran las reuniones familiares, vecinales y hoy simplemente se limitan a comer salchichas.
San Juan era muy familiar, vecinal, todo el mundo salía a sus calles a quemar todas sus cosas viejas para adquirir otras nuevas “El olvido de las tradiciones y la lucha por el cuidado del medio ambiente han convertido a la fiesta de San Juan en un festejo cada vez más comercial” dijo.
Las fogatas, las reuniones entre vecinos, los ponches y sucumbés sirvieron para combatir el frío de la noche de San Juan. Según leyendas el frío de esta noche hacía que las piedras se rompan. “Hoy los jóvenes festejan bailando bajo techo o comiendo salchichas” acotó.
Desde hace unos diez años atrás se ha visto que las quemas son dañinas para la sociedad, el tema del medio ambiente, la contaminación, se han convertido en una lucha conciencial. “Estamos sobrecalentando la Tierra, por lo que las salchichas panes especiales, bebidas de todo tipo y hasta discotecas, sustituyeron las calurosas reuniones alrededor de las fogatas y las populares verbenas de antaño” aseveró el entrevistado.
AÑO NUEVO AYAMARA POR SAN JUAN
Atrás quedó el verdadero significado de San Juan, cuyo origen está en las culturas ancestrales, olvidado por el paso de los años y la llegada de la modernidad.
Explicó que San Juan estaba cubriendo una práctica cultural que hoy en día tiene mucha relevancia como es el Año Nuevo Andino. “Ahora San Juan ya no tiene su razón de ser, ya terminó su ciclo porque es una fiesta más occidental y solamente se come salchichas”, dijo.
TRADICIONES
Más adelante explicó que hace 60 años en la ciudad se celebraba esta noche con el encendido de fogatas en las que no solamente se quemaban leña y madera, sino también cosas viejas, ello con el objetivo de alejar a la mala suerte y llamar días mejores.
Acotó que la fiesta era organizada con muchos días de anticipación y se hacían concursos cuyos ganadores eran los que preparaban las fogatas más grandes o las personas que podían saltarlas superando en altura a sus contrincantes, pero además al compás de la música. “Alrededor de las fogatas preparaban el ponche y el sucumbé para entrar en calor, tener energías y aguantar la noche más fría del año”.
En ese marco, dijo, que las fogatas estaban de la mano con los juegos pirotécnicos, especialmente las estrellitas de bengala con las que se hacían figuras en el aire. “Los buscapiés hacían brincar a los miedosos que no querían saltar las fogatas”.
‘WATIA’
También se ponían plátanos debajo de las fogatas para comer como una especie de ‘watia’.
OTRAS COSTUMBRES
Después de la fiesta de San Juan, el 24 de junio en la zona de San Pedro, se aprovechaba para ver la suerte, el futuro y lo que deparaba el destino. El mojarse con agua era una costumbre propia del campo, se jugaba con este líquido elemento porque se creía que quien recibía agua, también recibía salud y vigor.
Si al día siguiente de San Juan la primera persona que se veía era mujer, era signo de fertilidad y abundancia, si era un viejo ese sería un tiempo seco y con malos augurios, un niño era símbolo de alegrías y dicha, una viuda con vestimenta obscura y una pañoleta que le cubra el rostro era presagio de muerte en la familia.