Cierre de superintendencias provocará pérdidas al Estado
La superintendencia de bancos y entidades financieras, la única que quedó del anterior sistema de regulación. |
La desaparición de las superintendencias sectoriales podría generar millonarias pérdidas al Estado, que encaran juicios coactivos por la nacionalización de empresas y otros que se encargaban las entidades sectoriales.
El desaparecido sistema regulatorio en Bolivia, y entidades como la Superintendencia de Empresas, que mantenía juicios coactivos con industrias que fueron cerradas por el Estado, dejó en la incertidumbre el curso de los procesos.
Determinada empresa que explotaba Borax en Uyuni demandó al Gobierno por $us 40 millones. Juicio que quedó en suspenso ante el cierre de la Superintendencia, pasando la factura por el pago de indemnización al Estado.
En todo caso, si las direcciones de regulación dependientes del Estado pretenden encarar el juicio, la empresa demandante estaría en toda atribución de desconocer a la dirección sectorial del Gobierno, por un lado, por ser juez y parte en un proceso de regulación, por el otro, esta dirección no es reconocida por una ley, como fueron reconocidas las superintendencias sectoriales, en el marco del Decreto Supremo 21060.
Según, el ex superintendente de Empresas, Rolando Morales, la figura de juicios coactivos podría darse con el caso de la nacionalización de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) ante una demanda de indemnización de $us 400 millones de dólares o en el caso de la nacionalización de la empresa Transredes que demanda $us 1.000 millones, litigios que deberán ser esclarecidos en los próximos meses. “ Sólo el tiempo lo dirá”, dijo.
Desaparición
Más adelante, el analista económico consideró que el sistema de regulación en Bolivia desapareció una vez que el Gobierno Central la convirtió en una agencia, en direcciones sectoriales, que se volvieron en apéndice del Ejecutivo.
“Por lo que debemos concluir, que en el momento no existe un sistema de regulación en Bolivia”.
Al fusionar en una sola oficina 14 entidades sectoriales, ya no se puede pensar en un sistema de regulación, que es dependiente del propio Gobierno central, y que le quitó toda la jerarquía regulatoria”, señaló.
Esas entidades dependientes del Ministerio de Obras Públicas, Ministerio de Producción y Desarrollo Plural están actuando al margen de una normativa, ya que las mismas (superintendencias) fueron creadas por una ley, en la que solamente a través de ella se las puede cambiar, modificar o hacer desaparecer.
“Esto implica que los posibles agentes, personas, se verán afectados por las decisiones que tomen las nuevas entidades sectoriales, que podrían en cualquier momento recurrir ante la justicia para decir que ‘nosotros no vamos a obedecer a esta entidad que es ilegal’ ”.
Error
Según Morales, el Gobierno ha cometido un gravísimo error al despedir a funcionarios que trabajan en las entidades sectoriales, ya que se perdió un ‘stock’ de conocimiento y experiencia importante. Ahora existe gente nueva que no tiene conocimiento en la materia de regulación.
Las actuales entidades sectoriales administradas por el Estado no muestran que realizan actividad alguna en el campo de regulación de empresas, a excepción de la Superintendencia de Bancos.
“Éstas se encuentran en un punto muerto debido a que no tramitan asunto alguno”, refutó.
Lamento que el Gobierno haya destruido a las superintendencias sectoriales que regulaban el sector empresarial, las industrias, etc.
“Debemos ser absolutamente realistas, y decir que ha desaparecido el sistema de regulación, y no es que ha sido modificado o cambiado. Ha desaparecido”, enfatizó.